miércoles, 30 de julio de 2014

CAPÍTULO 12

¡Eyyyyy! Perdón por no subir capítulo antes, pero es que esta mañana no me ha dado tiempo, por la tarde he ido a Barcelona y luego he cenado en un bar, y acabo de volver.

¿Os acordáis que os dije hace algunos días que me iría de camping? Bien, pues, sí, me iré, pero intentaré subir capítulo.

¡Pero bueno, he subido capítulo que al menos es importante!

¡Espero que os guste!

***

EN ANTERIORES CAPÍTULOS…

Una vez ella vino llorando, esta vez, era mi turno.

-Silvia: Ven, entra. –dijo ofreciéndome pasar a su casa. Asentí y ambas subimos las escaleras dirigiéndonos a su habitación. Una vez entramos, cerró la puerta y yo me tiré a su cama a llorar.  –Shh… -dijo acariciándome la espalda. –Tranquilízate.

Después de unos diez minutos intentando no llorar, lo conseguí. Creo que es la primera vez que lo consigo en dos días.

-___: Me voy de Granada. –dije por fin.

CAPÍTULO 12 – ‘’No es un adiós, es un hasta pronto‘’

-Silvia: ¿Cómo? ¿Cómo que te vas de Granada? ¿A dónde irás? No, yo no quiero que te vayas. –dijo rápidamente y rompió a llorar.
-___: No me hagas más difícil esto, Silvia. Yo no me quiero ir sin ti, pero… joder. No puedo estar aquí más tiempo. Nunca me había enamorado tan rápido y lo estoy pasando fatal. No quiero seguir aquí. Me puedo encontrar con David en cualquier momento. Yo… lo siento. –dije levantándome de la cama.
-Silvia: ¿Cuándo te vas? –dijo secándose las lágrimas, pero no sirvió de nada. Volvieron a resbalar por su mejilla.

Me sentía fatal al verla así por mí.

-___: Hoy. –dije rascándome nerviosamente la nuca.
-Silvia: Está bien. –dijo mirando sus zapatos, los cuales se movían rápidamente.
-___: No, no está bien. –Silvia me miró y rompió a llorar. -Anda, ven aquí. –dije rompiendo a llorar y agarrándola del brazo para atraerla hacía mí para fundirnos en un abrazo.
-Silvia: Te voy a echar muchísimo de menos. No sabes cuánto.
-___: Yo también. –dije.
-Silvia: Te quiero.
-___: Y yo. –Nos separamos y ella me acompañó hasta abajo. –Adiós.
-Silvia: Hasta siempre.
-___: No es un adiós, es un hasta pronto.
-Silvia: Sabes perfectamente que no lo es. –dijo rompiendo a llorar.

La miré. Sentía muchísimo hacerle eso a mi mejor amiga. Había pasado momentos muy buenos cuándo aún no vivía en Granada. Ya qué… Ah, que no os lo conté. Antes de yo vivir en Granada, ella era mi vecina, y bueno, pues éramos muy buenas amigas.

FLASHBACK

-Mamá: Portaros bien.
-___: Sí, mamá.
-Mamá: Silvia, confío en ti. Mi hija está loca. –dijo abrazándome. Yo reí.
-___: Ya veo cómo quieres a tu hija, eh.
-Mamá: Sabes que te quiero mucho. –me soltó del abrazó y me puse al lado de Silvia. -¡Hasta luego, chicas! No la liéis mucho. –dijo dándonos un beso a cada una en la cabeza.

Salió de casa y rápidamente corrimos hacía la ventana. Cuando la vimos coger el coche y salir de la ciudad…

-___ y Silvia: ¡A LIARLA! –dijimos las dos a la vez. Fuimos corriendo hacía la cocina.
-Silvia: ¿Qué quieres merendar? –dijo sentándose en la encimera.
-___: Mmm… no sé. –ríe. -¡TARTA DE CHOCOLATE! –dije dando saltos por toda la cocina a la vez que aplaudía.
-Silvia: ¿En qué momento empecé a juntarme contigo…? –fui a hablarle, pero esta me interrumpió. -¡No quiero saberlo! ¡No quiero saberlo! –dijo bajándose de la encimera y llevándose las manos a las orejas. Reí y fui a sacar la harina, huevos, etc. Vamos, todo lo que se necesitaba para hacer la receta.

-___: ¡Ven! –grité.
-Silvia: ¡No estoy sorda! –dijo gritando en mi oreja.
-___: ¡Capulla!
-Silvia: Anda, empieza. Mezcla el azúcar con la mantequilla.
-___: Sí, claro. Hazlo tú, no te jode. –digo riendo.
-Silvia: Es que estoy muy cansada. –dice sentándose en el suelo.
-___: Vaga.
-Silvia: Sinceramente, no es nada nuevo. –reímos y voy haciendo lo que me dice hasta que llego a la harina. Le tiro un poco y esta se levanta del suelo. –¡Ahhhh! –grita.
-___: Haz algo.
-Silvia: No me da la gana. –dice cogiendo otro paquete de harina. –Esto es guerra. ¡Silvia, ataca! –dice y acto seguido empieza a perseguirme por toda la casa.
-___: Ahhh. Me persigue una loca. –Llego de nuevo a la cocina y cojo la harina. Le tiro un poco y ella hace lo mismo. –Espera, espera. –digo descansando.

Dejo la harina en la mesa del comedor y pongo mis manos en las rodillas. Esta, aprovecha para ponerme harina en la cabeza, y cuándo no se lo espera, levanto la cabeza y cae toda su harina en ella.

-___: ¡Jódete! –digo riendo. Cojo la harina y empiezo a correr de nuevo.

Menos mal que mi madre se va una semana, que si no… pues seguramente moriría.

Después de una media hora, persiguiéndonos, decidimos algo.

-___: Ea, a ducharnos. –dije tirando las bolsas de harina a la basura.
-Silvia: ¿Ducharnos? ¿Qué es eso? ¿Se come? –bromea. Reímos. -¡Vamos a tu patio a mojarnos con la manguera!
-___: Dios mío, estás como una cabra.
-Silvia: ¿Yo estar cómo una cabra? ¡Las cabras están cómo yo! –dijo y me empecé a reír mientras íbamos hacía mi patio.

Suerte era, que no vivía en un piso, si no, en una casa. ¡Y tenía un jardín enorme!

-___: Espera, que cojo la manguera. –fui corriendo hacía la otra punta del patio con cuidado de que no se me cayeran los pantalones. Me iban grandes. Antes de encender la manguera, me empecé a reír.
-Silvia: ¿De qué te ríes? –gritó.
-___: Que hemos dejado el pastel a medias. –Nos empezamos a reír. Empezaba con una risa tonta, acabamos tiradas por el suelo.

Después de unos cinco, encendí la manguera y empezamos a mojarnos. Decidimos que cada una tenía treinta segundos para mojar a la otra.

-___: Un momento. –Cogí la toalla y entré a mi casa. Me dirigí rápido a mi habitación y cogí globos de agua. Fui corriendo al patio en el que veía a una Silvia sonriéndole al móvil. Dejé la toalla donde estaba antes –Ya. –Levantó la cabeza para mirarme y asintió. Fue corriendo a dejar el móvil. –Toma. –dije dándole unos globos ya empezados.
-Silvia: ¿Estos globos son los de la fiesta de agua del año pasado? –asentí y esta río. -¿Aún los guardas?
-___: Ay, déjame.
-Silvia: Con lo baratos que son en los chinos… -reímos. Cogimos unos cubos. Cada una tenía el suyo. El mío era verde, y el de Silvia, rosa y metimos en cada cubo, los globos que iba haciendo cada una. Así, hasta que las dos hicimos diez globos llenos de agua.

-___: Te dejo que empieces tú. Los perdedores primeros.
-Silvia: Ah, ¿qué es una competición?
-___: Mi mundo es una competición. –ríe.
-Silvia: ¿Y quien gana?
-___: Yo. –reímos. –Ahora de verdad. Gana quien más moje a la otra.
-Silvia: Entonces yo cojo la manguera. Que voy más rápida. –río.
-___: Con los globos, tonta.
-Silvia: Ah, pues dilo mejor, hija mía. –Se hizo un silencio. -¿Y quien pierde, que tiene que hacer?
-___: Limpiar.

Después de unos diez minutos explicando normas y todo eso, comenzamos a jugar.

Obvio, gané yo. Pero cómo era buena persona, ayudé a Silvia a limpiar. Si es que soy lo más.

Bueno, en realidad lo hice porque me amenazó con explicarle a mi madre todo esto. Básicamente.

FIN DEL FLASHBACK

Que lejos quedaban aquellos recuerdos. Quería que se repitieran. Pero sabía tanto Silvia cómo yo, que nunca más se repetirían.

Silvia ya dejó de llorar y esta vez, era sólo yo quien lloraba.

-Silvia: ¿Quieres llorar? Vamos, hazlo. Es bueno. ¿Sabías? Desahógate, di todo lo que no dijiste. Lo que querías y no tuviste. Hazlo sin compostura… sin vergüenza de que alguien te juzgue. Hazlo, pero solo por hoy. Mañana es otro día. Ya mañana debes levantar la cabeza y sonreír. No puedes vivir por siempre triste, te pierdes momentos mientras tienes los ojos cerrados. Sube la cabeza y sonríe. –susurró mientras me abrazaba.

                                             Narra Silvia

Tenía que avisar a David de que ___ se iba de Granada. Sabía que David quería a ___ porque me lo dijo. Me dijo que estaba enamorado de ella. Cogí el móvil rápidamente en cuanto ___ se fue. Me lo cogió al segundo ‘bip, bip’

-David (DAV): ¿Sí?
-Silvia (SIL): No te lo vas a creer, David. Tienes que hacer algo. Por cierto, soy Silvia. –dije rápidamente.
-DAV: A ver, habla más lento, que no te entiendo. –dijo riendo.
-SIL: Es mejor que no rías. –dije con un tono de voz que no era nada parecido al mío.
-DAV: ¿Qué pasa?
-SIL: ___ se va de Granada por lo que ha pasado contigo. –dije rápidamente. Pero sabía que me había escuchado a la perfección.

***

Comentad sobre si queréis que intente subir capítulo cuando me vaya de camping, o cuando vuelva suba maratón.
¡Besos! ♥ 

No hay comentarios:

Publicar un comentario