lunes, 28 de julio de 2014

CAPÍTULO 11

¡Hola! Sí, lo sé, domingo era ayer. Por la mañana me levanté a eso de las 12 y luego, estuve liada. Por la noche, vino una amiga a mi casa a dormir, y me acordé que tenía que subir a las dos de la madrugada. Y no era plan de encender el ordenador a esa hora y subir.
Espero que me perdonéis: $
Hoy no recomendaré ninguna novela. ¡Lo haré el próximo domingo!

El miércoles, hablaré también sobre cómo haré para subir capítulo cuándo me vaya de camping.


¡Disfrutad!

***

EN ANTERIORES CAPÍTULOS…

-___: Y tú dime una puta verdad, joder. –dijo y acto seguido le cerró la puerta. David dio por terminada la conversación, pero no sin antes coger una hoja de su mochila y pasándosela por debajo de la puerta de la chica. La chica, aún llorando, cogió la nota y la leyó. ‘’No me olvides, yo no lo haré. Te ama y te amará, David’’. ___ cogió la nota y la leyó. Una lágrima cayó en el papel. Colgó la nota en un corcho que tenía en su habitación con fotos de David y ella.

‘’Un recuerdo más’’ pensó al colgar la nota.

CAPÍTULO 11 – ‘’He aprendido a sonreír.‘’ (HUMAN – CRISTINA PERRI)

                                        Narra David

Soy un idiota por no haber mostrado mis sentimientos. Soy un idiota por hacerle sufrir. Soy un idiota por haberle hecho creer otra cosa. Soy un completo idiota. Soy un idiota.
Miro la pantalla de mi ordenador. Apagado. Apagado, cómo yo. Este vacío que siento por dentro no se puede describir con palabras. Creo que es normal que me duela. Soy humano.

Mi hermana pica a la puerta.

-David: Pasa. –digo apoyando los codos en la mesa y la cara en las manos.
-Lucía: ¿Estás bien? –dice entrando en mi habitación. –He visto como la miras. –dice sentándose en mi cama. Le miro unos segundos y vuelvo la mirada al ordenador.
-David: Ah. –es lo único que puedo decir. No me salen más palabras. Las palabras que tenía que decir a ___, ya se las he dicho, no tiene ningún sentido que diga palabras que no quiero decir.
-Lucía: ¿La quieres? –le miro de nuevo y asiento. Se me cae una lágrima y ella se levanta de la silla y se acerca a mí. Me acaricia el pelo. –Nunca te había visto así por una chica. Lo siento. –Lucía mira alrededor de la habitación y sonríe cuando encuentra lo que estaba buscando. Coge la silla y se sienta a mi lado. –Cuéntame. ¿Quién le ha robado el corazón a mi hermano favorito? –Miré a Lucía y le sonreí triste.

Esto iba para largo.

[…]

-David: Y le pasé una nota por debajo de la puerta.
-Lucía: ¿Y qué ponía en la nota?
-David: ‘’No me olvides, yo no lo haré. Te ama y te amará, David’’. –dije recordando la nota. Mientras le conté todo a Lucía, pasó más o menos una media hora en la que las lágrimas no cesaban. No paraban de salir. Cada una tenía un recuerdo. Cada una me dolía. Lucía me sonrío tristemente y se sentó en mis piernas.
-Lucía: Tranquilo. –dijo secándome las lágrimas y abrazándome.
-David: ¿Por qué le dije que me gustaba alguien y no le dije directamente que era ella quien me gustaba? ¿Por qué?
-Lucía: A veces hacemos cosas de las que ni pensamos. Y si lo pensamos, creemos que saldrá bien y es todo lo contrario. Simplemente ___ le dio la vuelta a la tortilla pensando todo lo contrario.
-David: Pero es que, voy detrás de ella y he hecho muchísimas cosas por ella, no sé cómo puede pensar qué me he aprovechado de ella.
-Lucía: Las chicas solemos pensar muchas cosas. Más que los chicos. –sonríe. –Solemos buscar el lado malo de las cosas. Cosa que los chicos hacen todo lo contrario.
-David: Pero es que no entiendo cómo puede pensar que he estado jugando con ella. Le amo.
-Lucía: Tal vez ella ha sufrido mucho y tiene miedo de volver a equivocarse. Y ha visto que tu de una manera, le hacías daño, ya que ella cree que has jugado con ella. –dice acariciando mi pelo. Le sonrío tristemente y le suena el móvil. Lo lee y sonríe. Teclea unas cosas y me mira. –Me tengo que ir, David. –dice levantándose de mis piernas.
-David: ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Lucía: Claro.
-David: ¿Cómo sabes todo esto? –La pregunta creo que no se la esperaba, ya que me mira con cara rara.
-Lucía: Bueno, pues… -empieza a mover los pies nerviosamente y mira al suelo.
-David: ¿Has sufrido por chicos?
-Lucía: Mucho. –En otro momento, ella se habría puesto a llorar, ya que es muy sensible, pero no. Me sorprendió y creo que ella lo notó. Me mira y sonríe. –He aprendido a que no hay que fiarse de todas las personas, porque no todas las personas son buenas. No todas las personas van a buenas. ¿Sabes? Por lo que me has contado, ___ está sufriendo. Ten cuidado con lo que vaya a hacer. –dice mirándome. –He aprendido a sonreír. –se guarda el móvil en el bolsillo. –El dolor cambia a las personas. –dice y acto seguido sale sonriendo de la habitación.

Mi hermana me hizo reflexionar. No podía dejar ir a la persona que más amaba en este mundo. Tenía que aclararle las cosas. Aunque no me hiciera caso. Tenía que decirle que la amaba más que a nada y decirle que de la persona que estaba enamorada era de ella. De ella y nadie más. Ella tenía mi corazón.

Cogí el móvil y empecé a escribir mensajes. Estuve cinco minutos pensando el mensaje que enviarle.

‘’Te necesito más que a nada’’ le envié. En seguida se puso ‘en línea’. Empezó a escribir, pero no me envió nada. De nuevo puso ‘última vez hoy a las 13:14’. Maldición. Cogí una chaqueta rápidamente. Sí, estábamos en verano, pero ¿y qué? Por si acaso.

-David: Mamá, no me esperes para comer. Comeré algo fuera. –le di un beso, cogí las llaves y salí corriendo para casa de ___. Si tenía algo claro era que no la iba a dejar escapar cómo muchas veces había hecho con otras chicas. Pero ella era especial. Ella no era como las demás. Ella no iba a la moda, no le gustaba. Ella quería ir a la moda de su estilo, no de los demás. Ella era única.

Salí de casa y vi a Lucía con un chico. Esta me miró y me sonrió. Le sonreí y me guiñó un ojo sabiendo lo que iba a hacer. Me conocía muy bien. Salí corriendo en dirección a la que iban ellos y empecé a ir a la casa de ___.

Mientras corría, iba diciendo ‘’perdón’’, ‘’disculpa’’, ‘’déjeme pasar, por favor’’ a la gente, ya que tenía que llegar rápido. Tenía que decirle algo. Pero no sé el qué. No sabía que decirle. Mientras iba llegando a su casa, más me iba cansando. Pero no me rendía. No me rendiría por ella. Ella se merecía que corriera esto y más. Pensaba y pensaba en lo que iba a decirle, pero nada se me ocurría.

Llegué a casa y con todas las fuerzas que había recuperado unos segundos parados después de la cursa que me he pegado, piqué al timbre.

Después de llamar unas tres veces seguidas y empezar a caminar, la puerta se abrió.

-XXX: David. –Me giré y vi a la madre de ___ con el teléfono en las manos. –Hola. –dijo con voz triste.
-David: Buenas, Tere. –dije. Pocas veces le llamaba por su nombre, normalmente le llamaba ‘mamá’, ya que, el pasar tanto tiempo con ___, pasaba factura.  Intenté sonar alegre. -¿Puedo hablar con ___?
-Tere: No está en casa. –dijo. –Estaba contigo, ¿no?

FLASHBACK

-Lucía: ¿Sabes? Por lo que me has contado, ___ está sufriendo. Ten cuidado con lo que vaya a hacer.

FIN DEL FLASHBACK

-David: No, no, no.
-Tere: ¿No, qué, David?
-David: Quédate aquí, no te vayas. –dije preocupado. No podía hacerlo. No, no podía.

                                            NARRA ___

Necesitaba hablar con alguien que me llegara a entender. Necesitaba aprender a no enamorarme de las personas equivocadas. No estaba segura de lo que iba a hacer, pero tenía que irme de aquí.

‘’Ding dong’’ se escuchó a la vez que picaba el timbre de casa de Silvia.

-___: ¡Silvia! –digo tirándome a sus brazos y rompiendo a llorar. Esta se sorprende pero acepta mi abrazo. Me abraza fuertemente.
-Silvia: Shh… tranquila.

Una vez ella vino llorando, esta vez, era mi turno.

-Silvia: Ven, entra. –dijo ofreciéndome pasar a su casa. Asentí y ambas subimos las escaleras dirigiéndonos a su habitación. Una vez entramos, cerró la puerta y yo me tiré a su cama a llorar.  –Shh… -dijo acariciándome la espalda. –Tranquilízate.

Después de unos diez minutos intentando no llorar, lo conseguí. Creo que es la primera vez que lo consigo en dos días.

-___: Me voy de Granada. –dije por fin.

***

Creo que la novela tendrá unos treinta capítulos así, y tal vez, haga una segunda temporada ;) ¡Ya os iré diciendo cosas sobre este tema, a medida que pase el tiempo!
¡Votad y comentad! Y también, si tenéis alguna duda no dudéis en ponerla.

¡Besos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario