domingo, 20 de julio de 2014

CAPÍTULO 9

¡Hola! 
Bueno, deciros que no sé si podré subir capítulo este miércoles -lo más seguro es que sí, pero por si acaso, yo aviso- ya que el cargador de mi ordenador no quiere funcionar, y el ordenador no tiene batería. Por suerte, me pasé los capítulos a un pendrive y tengo los capítulos.
Y os preguntaréis, ¿Qué haces subiendo capítulo si no te va el ordenador? Bien. Pues he cogido el ordenador de mi hermana, ya que no está en casa. :P 
También, deciros, qué del 2 de agosto al 13 de agosto -creo que es- me voy de camping, y no sé si podré subir. Tal vez suba capítulo el mismo 2 de agosto, en mi casa o algo así. ¡no sé! Ya pensaré cuándo se acerque más el día y os diré algo.
Bueno, sólo era avisaros sobre eso.
También, si hay cinco comentarios y ocho votos, subo capítulo. ¡Sea el día que sea! :P Así, que ya sabéis, votad y comentad, y tendréis un capítulo nuevo.
¡Ahora, disfrutad con este capítulo! ¡Espero que os guste! :)
***
EN ANTERIORES CAPÍTULOS…

-Mamá: Hija, ¿a dónde vas? –dice entrando medio dormida en la habitación.
-___: A la playa con David, ¿puedo?
-Mamá: Sí, claro. Claro que puedes. –dice sonriente. Asiento y le doy un beso en la mejilla. Cojo una mochila y pongo una toalla dentro de ella. -¿Qué tal con Silvia?
-___: Larga historia. Lo he pasado fatal… Ya te contaré mañana, ¿sí? –Esta asiente y le doy un beso en la mejilla de nuevo. –Hasta mañana. –sonreímos y bajo rápido las escaleras.

–___: Ya estoy. –digo abriendo la puerta. David me sonríe.
-David: Traje coche.
-___: Perfecto. –abre el coche y me meto en el asiento copiloto. Pongo la mochila en mis piernas y entra David al coche.
-David: Pues vayámonos a la playa.

CAPÍTULO 9 – ‘’Déjame explicarte‘’

-___: Estás de la olla, de verdad. –digo riendo.
-David: Pero me quieres demasiado.
-___: No me queda otra, la verdad. –Me mira, ríe y vuelve la mirada para la carretera. -¿Tienes música?
-David: Mira en los cajones esos. –dice señalando. –Está la música.
-___: Bueno, da igual, si ya hemos llegado. –digo mirando por la ventana. –este me mira y sonríe. Vuelve la mirada a la carretera y seguido, aparca. Salimos del coche, cojo mi mochila y cierra el coche.

Entramos en la playa, yo, corriendo, feliz. Cómo siempre. Este me mira riendo. Se acerca a mi y dejamos las cosas en la arena. Ponemos las mantas extendidas y nos quitamos la ropa.

-David: ¿Vienes al mar? –dice tendiendome las manos.
-___: Está bien. –me ayuda a levantarme del suelo y vamos corriendo al mar. Entramos y empiezo a nadar. –Está muy buena. –me sonríe y asiente.

Estamos un rato largo nadando, salpicandonos con el agua y hablando. La verdad es que el tiempo con David se me pasa volando. Y quieras o no, se nos hizo tardísimo.

-David: Podríamos quedarnos a ver el amanecer. –dice sonriendo.
-___: ¡Sí! Haré fotos. Traje la cámara. –digo saliendo rápidamente del agua. –Espera ahí. –cojo la toalla y me la pongo encima. Cojo la cámara y voy rápido hacía donde está David. -¡Sonríe! –digo haciendole una foto. Este posa de una forma rara y río. Pongo la cámara en posición que David sale detrás y yo adelante y hago la foto. La miro y sonrío. –Anda, ¡sal del agua!
-David: ¡Vooy! –dice rápidamente a la vez que sale. Coge la toalla y se seca. Ponemos mi toalla en la arena y nos sentamos en ella, ya que con la de David, nos tapamos un poco. Cojo la cámara y nos empezamos a hacer fotos de todo tipo; Sacando la lengua, poniendo morritos, sonriendo, enfadados, haciéndo tonterías...
Me acomodo un poco más en los brazos de David y este me abraza.
-___: ¡Mira, mira! –digo señalando el cielo. Este sonríe y me suelta. Cojo la cámara y empiezo a hacer fotos al amanecer. David se empeña en hacerme una foto de lejos con el amanecer de fondo, y yo, asiento.
-David: A ver, posa. –poso de forma rara. -¡Así no! –dice riendo. Río y me pongo mejor. –Perfecta. –Me hace más fotos a la vez que yo voy cambiando de posición y luego, le hago yo a él unas cuantas. Un rato después, sólo hago fotos al cielo. Cuándo ya creo que son bastantes las que he hecho, recogemos y nos montamos en el coche.

Llegamos a casa bromeando en el coche. Cuando llegamos, cogemos las cosas y salgo corriendo del coche. David cierra el coche y viene corriendo hacía mí. Me coge de la cintura y yo levanto los pies quedando arriba suyo. Este ríe.

-___: ¡Suéltame!
-David: No me da la gana. –dice sonriendo. Lo miro, me muerdo el labio y vuelvo la mirada hacía la entrada de mi casa. –Mírame. –dice susurrando en mi oreja.
-___: Está bien. –Lo miro y me mira.
-David: ¿Te digo un secreto? –asiento. –Me gusta una chica. –dice dejandome en el suelo.
-___: Oh, fenomenal. –digo mirandole. Estoy llena de rabia. ___ actúa. Está bien. Él no te quiere. Él no te quiere.
-David: La conocí el otro día y bueno, quería decirtelo... –dice mirando al suelo.
-___: Está bien, David. Creo que debería entrar en mi casa. –digo mirandole a los ojos.
-David: Está bien.
-___: Duerme en mi habitación. Yo dormiré en el sofá. –me va a decir algo, pero le interrumpo entrando en casa. Este me sigue y me coge del brazo cuándo llegamos a mi habitación.
-David: Déjame explicarte... –no le dejo decir más y le interrumpo.
-___: ¿Sabes, David? Soy tonta. Tonta por creer que te gustaba. Pero ya veo que no. Que solo jugabas conmigo. ¿Pero sabes qué? Qué me dejes en paz. –digo con lágrimas en los ojos.
-David: Yo... ___, lo siento...
-___: Buenas noches. –digo cogiendo una manta de mi armario y saliendo de mi habitación. Bajo las escaleras llorando.

Soy tonta. Tonta por creer que me quería y le gustaba. ¿Pero a quien le voy a gustar siendo así?

Me tumbo en el sofá a la vez que lágrimas van cayendo por mi mejilla. Me tapo con la manta y me seco las lágrimas. Espero que todo esto se arregle muy pronto. Esto es una pesadilla. Me alegro por aquella chica de la que David me ha hablado. ¿Cómo podía haber pensado que David me quería? Soy una tonta. TONTA. Me siento en el sofá y rompo a llorar de nuevo. Me limpio las lágrimas y siento unas manos en mis hombros. Quien me toca los hombros, suspira. Ya sé quien es. Conozco esos suspiros. David.

Narra David

Estoy intentando dormir. Pero es un intento fallido. No puedo. Soy un idiota por hacerle esto. Me levanto de la cama y sí, decido bajar abajo para hablar con ella. Cuando estoy bajando las escaleras, escucho unos llantos. Son de ella. Voy hacía ella y le acaricio los hombros.


-___: David, déjame, por favor. No me hagas más difícil esto. –dijo intentando no llorar. Pero fue un intento fallido. Empezó a llorar y yo le acariciaba los hombros. Haciendole un pequeño masaje.
-David: No me dejaste decir quien era esa persona.
-___: No necesito saberlo para vivirlo.
-David: Tal vez sí... –dije sentandome a su lado.
-___: David, por favor, no. –dijo retirando la mirada de mis ojos.
-David: ¿Porqué no me dejas hablar contigo? Quiero aclararte todo esto.
-___: No necesito saber nada. Ya sé lo suficiente. Sé que te gusta una chica la cual no soy yo, y esto me está matando por dentro.
-David: Yo...
-___: Tú nada, David, tú nada... –dijo tocandose el pelo nerviosamente. –Dime una cosa. –dijo mirandome a los ojos. -¿Me has estado utilizando? –se hace un silencio por unos segundos que para mí parecen años. –Está bien Da... –yo le interrumpo.
-David: ¿Qué te hace pensar eso?
-___: Muchas cosas, David. Sólo dime sí o no. Y te dejaré en paz, y serás feliz con la persona que amas.
-David: No, no te he estado utilizando. –digo por fín.
-___: Está bien. Iré a la cocina. Por favor, cuando vuelva, no quiero verte. –dijo con lágrimas en los ojos. –Asentí roto. Roto por hacerle sufrir. Esta se levantó y yo le cogí del brazo. Me levanté y me acerqué a ella.
-David: No quiero verte mal. ¿Qué puedo hacer para que estés bien?
-___: Desaparecer de mi vida por un tiempo. –le miré mientras lágrimas salían de mis ojos. Esta se tapó la boca con las manos. –Lo siento. –dijo y acto seguido salió corriendo hacía la cocina.
-David: Esa persona que me gusta, eras y serás tú... –dije susurrando.

Demasiado tarde. ___ ya se había marchado a la cocina. Escuchaba llantos suyos desde allí. Asomó la cabeza por la puerta y cómo vió que aún seguía ahí, no se movió de la cocina. Cerró la puerta de nuevo y yo me di la vuelta para irme a la habitación. Subí las escaleras de manera melancolica. Solo faltaba la música de fondo.
Soy un tonto por no haberselo contado bien, en vez de haberle dicho que me gustaba una chica. ¿Cómo podía pensar que le había estado utilizando? Es inútil. Nunca me haría eso a una chica. Y mucho menos a ella. Ella es increíble, guapa y muchísimas cosas más. Todo de ella es bueno. Tiene defectos, sí, ¿pero quien no los tiene? Cuándo ya llego al final de las escaleras, escucho la voz de ___ diciendome algo que no logro entender. Me doy la vuelta y la veo ya sin llorar.

-David: ¿Qué?
-___: Qué si alguna vez me has querido.
-David: Te he llegado a amar. –digo con valentía.
-___: Entonces, sí tanto me amabas, ¿por qué me has hecho daño? Fue bonito mientras lo creía. ¿Sabes de que me he dado cuenta? –la miro. –De que no me he enamorado de tí. Si no de tus mentiras. ¿Pero sabes qué? Ya no importa. –dijo y acto seguido se le cayó una lágrima. -Que duermas bien. –dice con una voz seca. Nunca la había escuchado hablar así. Lo está pasando mal. Pero creo que yo lo estoy pasando peor. Me siento fatal por haber hecho una cosa, que en realidad, es todo lo contrario. Pero espero que con el tiempo, se vean las cosas.

O si no, tendré que hacer yo algo. 

***
Cómo decía en el anterior capítulo, el drama empieza.  
La novela que recomiendo hoy es sobre Auryn, y es de blogspot. ¡A mí me encanta, y me pasaría por ella! :P ''http://simplecasualidad7058.blogspot.com.es/''

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