Holi, holiiii. ¡Tenía pensado subirlo a las ocho o así, pero viene una amiga a mi casa para fangirlear conmigo de que HOY HACE CUATRO AÑOS QUE SE FORMÓ ONE DIRECTION AHHHHHHHH.
¡Byeeeeeeeeeee! ♥
***
EN
ANTERIORES CAPÍTULOS…
-___:
Entonces, sí tanto me amabas, ¿por qué me has hecho daño? Fue bonito mientras
lo creía. ¿Sabes de que me he dado cuenta? –la miro. –De que no me he enamorado
de ti. Si no de tus mentiras. ¿Pero sabes qué? Ya no importa. –dijo y acto
seguido se le cayó una lágrima. -Que duermas bien. –dice con una voz seca.
Nunca la había escuchado hablar así. Lo está pasando mal. Pero creo que yo lo
estoy pasando peor. Me siento fatal por haber hecho una cosa, que en realidad,
es todo lo contrario. Pero espero que con el tiempo, se vean las cosas.
O si no,
tendré que hacer yo algo.
CAPÍTULO
10 – ‘’Un recuerdo más‘’
Narra ___
Me
despierto por la luz del sol, que entra por la ventana del salón. Miro hacía mi
derecha y quito rápidamente la mirada, casi me quedo ciega del sol. Me siento
en el sofá y me hago una coleta para estar más cómoda. Me levanto del sofá y
doblo la manta. Miro hacía la izquierda mientras recuerdo todo lo que pasó la
noche anterior. Espero que se arregle pronto. Ayer dije muchas cosas que no
pensaba. Salió todo rápido porque estaba cabreada. Me arrepiento de muchísimas
cosas que dije. ¿PERO QUE ESTOY DICIENDO? ¡Ha sido él quien me hizo crear falsas
esperanzas! ¿Porque me besó? ¿Porque me ha tratado genial siempre? ¿Porque
quería que me fuese con él a Barcelona?
Barcelona...
¿Iré? No. Claro que no iré. En cuanto se despierte se lo diré. O no. No sé que
hacer. A lo mejor para cuándo se vaya David a Barcelona ya se ha arreglado. O
tal vez no. ¡No sé que hacer! La verdad es que no creo que se arregle lo
nuestro. Obviamente no me gustaría que se acabara nuestra amistad por esto. Soy
tonta por haber mostrado mis sentimientos muy rápidos. Me levanto del sofá y
voy al baño. Ahí me lavo la cara y salgo directa para la cocina. Cuando llego,
huelo a... ¡CHOCOLATE! Entro a la cocina y no. No puede ser.
-David:
Hola. -dice con voz apagada.
¡No me
acordaba de que estaba David en mi casa! Recordaba todo lo de ayer. Lo de la
playa, lo de la chica que le gustaba pero se me había pasado por alto esto.
¡Para matarse!
Sin
saludarlo, abro la nevera sacando la leche.
-David:
¿No querrás chocolate? -me pregunta esperando una respuesta. Pero no la
obtiene. -Tú madre se ha ido pronto a la cafetería de su amiga. Dice que le
ayudará un poco porque hoy tendrá muchos clientes. -dice mirándome. Le miro
seria. -Entonces, ¿querrás chocolate o no? -dice con una media sonrisa. Cojo un
vaso del armario y pongo café, acompañado de leche. Microondas y treinta
segundos. -Me lo tomaré como un no.
Me siento
en la encimera esperando treinta segundos que parecen años. Cuando por fin se
calienta el café, lo cojo y le pongo azúcar. Me siento en la pequeña mesa que
hay en la cocina.
-David:
¿Estás bien? -No contesto. Si se cree que le voy a contestar después de lo que
le he hecho, lo tiene claro. JÁ. -¿me vas a hablar algún día? -le miro y le doy
un sorbo al café. Está rico. -Ni siquiera me has dejado decir quien es. -Me
empiezo a cabrear.
-___:
Joder, David. ¿Quieres dejarme ya? -digo alterándome y levantándome de la
silla. Este me mira triste. -¿Estás contento? Ya te he hablado. Déjame en paz.
David. -Digo cogiendo el café y yéndome hacía mi habitación. Me lo tomaré allí
más tranquila.
-David:
¿A dónde vas? -dice siguiéndome David.
-___:
Dónde me dejes en paz y tranquila.
-David:
Eh, tranquila, que nadie te ha hablado borde, eh. -me giro. Dejo el café en la
mesa, no vaya a ser que se lo tire en la cabeza...
-___: ¿Me
quieres dejar en paz de una puta vez? ¡Ayer me dijiste que te gustaba una
chica! Me hiciste mucho daño, ¿sabes? Me hiciste crearme ilusiones. Ilusiones
de pensar de que querías algo conmigo. Pero no. Todo era una mentira. Una
mentira que me dolió mucho. Creo que nunca me había dolido tanto una mentira.
Eras increíble. Creía en ti. Creía que eras una persona en las que se podía
confiar. Creía, creía y creía... Pero todo lo que creía era mentira. Es
increíble cómo hace dos días me hacías feliz. Y ahora, ahora no me haces nada.
Ahora sólo me haces sentirme más triste. Ahora sólo me haces sentirme rota.
Déjame en... -David me interrumpe poniéndome su dedo índice en la boca.
-David:
Shh... -pone sus dos manos en cada lado de mi cara.
-___: Para, David. -digo intentando
apartarme de él. Él se acerca más a mí. Se va acercando más... Más... y me
besa. Con una mano en mi mejilla, cambia la otra y la pone en mi cintura para
acercarme más a él. Le sigo el beso. ___, ¿QUÉ HACES? ¿POR QUÉ LE SIGUES EL
BESO? ___, contrólate y apártate de él. Pero no. No puedo. Lo intento, pero
David tiene más fuerza que yo y me aprieta para que no me aparte. Muevo la
cabeza hacía los dos lados y consigo soltarme de sus brazos. Lo miro con rabia
y le doy una bofetada. -¿PERO QUIÉN TE HAS CREÍDO PARA BESARME? A ti no hay
quien te entienda. -digo llorando y a la vez enfadada.
Subo las escaleras de dos en dos y
me encierro en mi habitación. Cierro la puerta al entrar y me deslizo por la
puerta. Empiezo a llorar.
-David: ¡___! ¡Abre! –dice
agobiado, dando golpes a la puerta.
-___: Déjame, por favor, David.
-David: ¡Déjame aclararte todo
esto!
Narrador inconsciente
Dos personas hablando. Dos personas
sintiendo lo mismo hacía la otra persona. Dos personas que no saben que
acabarán juntos.
-David: ¡___! ¡Abre! –dice
agobiado, dando golpes a la puerta.
-___: Déjame, por favor, David.
-David: ¡Déjame aclararte todo
esto! –el chico se desliza por la puerta sentándose en el suelo como la chica.
-___: ¿No entiendes que para mí
todo esto es muy difícil? ¿No entiendes que quiero que me dejes en paz?
-David: ¡¿Y tú no entiendes que
quiero explicarte todo esto?! –dijo el chico alterado. La chica empezó a llorar
por los gritos del chico. Nunca le había hablado en un tono tan fuerte y eso le
asustaba. –Lo siento. –dijo el chico al escuchar los llantos de la persona de
la que estaba enamorado hasta las trancas.
-___: Deja mi vida, por favor.
-David: No… no me hagas esto.
-___: Sólo un tiempo.
-David: Sólo un tiempo. –dijo el
chico susurrando y analizando cada una de las letras que había dicho ___.
-¿Estás segura?
-___: Ahora no puedo estar segura
de nada. Solo sé que no quiero verte.
-David:
¿No quieres verme? –preguntó para asegurarse de lo que había escuchado.
-___: No
quiero verte. –dijo la chica aún llorando.
-David:
¿Puedes abrirme? –la chica no contestó. Se levantó y abrió la puerta, viendo a
un David destrozado, con los ojos rojos. Lo miró a los ojos pero
automáticamente quitó la mirada. Sabía que si seguía con la mirada en sus ojos,
terminaría haciendo algo que no quería.
-___:
¿Qué quieres? –dijo mirando al suelo.
-David: Dime
mirándome a los ojos que no quieres verme. Simplemente dime que no quieres. Y
te dejaré en paz. Sólo dímelo. Necesito que me lo digas mirándome a los ojos.
No quiero que lo hagas porque crees que no te quiero, porque crees que he
jugado contigo. Cosa que no es verdad. –dijo el chico moviéndose el pelo con
las manos. Nervioso. Muy nervioso. No podía más. Esta situación le agotaba.
–Dime que no me quedes, dime que me quieres olvidar. Dime que quieres que
desaparezca de tu vida.
-___: Y
tú dime una puta verdad, joder. –dijo y acto seguido le cerró la puerta. David
dio por terminada la conversación, pero no sin antes coger una hoja de su
mochila y pasándosela por debajo de la puerta de la chica. La chica, aún
llorando, cogió la nota y la leyó. ‘’No me olvides, yo no lo haré.
Te ama y te amará, David’’. ___ cogió la
nota y la leyó. Una lágrima cayó en el papel. Colgó la nota en un corcho que
tenía en su habitación con fotos de David y ella.
‘’Un
recuerdo más’’ pensó al colgar la
nota.
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