¡Holissss!
Aquí tenéis un nuevo capítulo. ¡Leed el capítulo y también, por favor leed lo del final del capítulo.
¡Os quiero! ♥
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EN ANTERIORES CAPÍTULOS…
Mientras leía lo que estaba apuntado en su diario, le miraba atentamente y este de vez en cuando paraba para coger aire. Una pregunta pasaba por mi cabeza. ¿Quién era David? ¿Quién es David?
-___: ¿De verdad era yo esa tal ___? –Este asiente. -¿Te puedo preguntar algo?
-Sergio: Claro. Suéltalo.
-___: ¿Quién es David?
CAPÍTULO 18 – ‘’ Cómo me conoces.‘’
-Sergio: Estarás de broma, ¿no? –Dice. Yo río tímidamente y niego con la cabeza.
-___: De verdad qué… -cojo aire. –No sé quien es David.
-Sergio: Dios mío… -Pasa su mano izquierda hacía atrás por su cabello nerviosamente. -¡Ya sé! ¡Ya lo tengo! –Me mira y sonríe. -¡Espera aquí!
-___: De acuerdo… -digo no muy convencida.
Sergio sube rápidamente las escaleras yendo hacía el piso de arriba. A saber a dónde iba…
Sigo dándole vueltas y más vueltas a esa misma pregunta, que ni Sergio me ha contestado aún. Entre esto y la muerte de mi madre, cada vez pienso más que tengo una vida de locos. Esto no es normal.
¿Cómo va a ser normal? Tengo una persona que dice que iba con ella a clases. Y ni yo misma… ¡ESPERA, ESPERA! ¡Tampoco recuerdo nada de mi pasado! Sólo… sólo recuerdo cuándo me levanté en esa habitación en la que cuatro paredes blancas habían a dos metros de mí.
*FLASHBACK* [2007]
-___: ¡Ah! –Grito a la misma vez que me levantaba de golpe. Respiro agitadamente, cómo si hubiese estado corriendo por años. Me llevo una mano al pecho. Podía escuchar mi corazón. Este palpitaba rápidamente dado a mi susto. Miro a mis lados. Tanto izquierdo cómo derecho. -¿Pero dónde mierdas estoy? –Susurro mientras miro cada lado de la habitación. Paredes blancas.
Miro a mi derecha. Máquinas. Miro a mi izquierda. Un sofá.
Perfecto. Estoy en un hospital. ¡Qué bien! Nótese mi ironía.
Obviamente creo que es un hospital. Son todos los requisitos que requiere un hospital: Paredes blancas, máquinas, sofás y… dos puertas.
Me levanto cómo puedo, -no sin antes haber intentado ponerme de pie agarrándome de la cama para no caerme- y una vez veo que puedo estar estable, me quito los cables esos que son incómodos no, lo siguiente y me dirijo hacía a la puerta que queda enfrente de mi cama.
La abro lentamente y es el baño. Suspiro y cierro la puerta. Necesito darme un baño antes de que me empiecen a hacer estúpidas preguntas.
Enciendo el agua en la bañera que hay, pero en vez de ponerla caliente, la pongo fría -pues la necesito, para ver si se me iba el dolor de cabeza que tenía- y dejo caer lentamente la bata que llevo puesta –seguramente la que me han dado en el hospital-.
Me miro en el espejo. Tengo unas pintas horribles. Tengo moratones por todas partes del cuerpo, -incluso- rasguños también. Hasta en la cara. Era increíble. No sé ni por qué tenía estas marcas, y mucho menos, que hago en un hospital.
Me meto en la bañera poco a poco -por el agua fría-, ya que no quiero seguir mirándome en el espejo. Las dudas aparecían cada minuto. Cada segundo.
¿Qué hago aquí en el hospital? Seguramente nadie me podría responder, o nadie querría hacerlo.
*FIN DEL FLASHBACK*
El miedo se apodera de mí poco a poco. Lentamente. ¿Cómo no puedo recordar nada? Simplemente no puedo responder a ninguna pregunta de mi pasado. Y ahora, mucho menos que mi madre se ha ido, menos podría responderlas.
-Sergio: Ya estoy aquí. -Dice bajando las escaleras, acto seguido se dirije hacía mí con algo entre sus manos. No puedo saber lo que era, solamente lo supe cuándo me lo dio.
-___: ¿Y que hago yo con esto? -Digo viendo una foto de mi grupo favorito; Auryn. -Es una foto de Auryn.
-Sergio: Ya. Ya lo sé. Por eso te la he dado. -Señala la foto. -Este es David. Del David que te he hablado antes.
-___: No, no. Este es David de Auryn. -Lo miro y este hace una mueca. -Te has confundido de foto.
-Sergio: No, ___. Este es David, el de clases.
-___: ¿Qué? -Ahora todo encajaba.
Ahora todo tiene sentido. Por eso David se preocupa tanto por mí. Él me conocía y yo simplemente, ni sé quien era. Ni sé que lo conocía. No sabía nada.
Me levanto rápidamente del sillón. Dejo la foto en la mesa del salón, y corro rápidamente hacía fuera de casa. Tengo que hacer algo al respecto, y era claro que debo hablar con David.
Espera, espera... ¿Y si se trataba de una broma de ese tal Sergio? Tal vez ni lo conocía. Tal vez me mentía.
En estos era mejor hablar con David.
Que surrealista es mi vida.
NARRA DAVID
-David: Mmm… Buenos días. –Digo dándole un beso en la mejilla a Silvia, la cuál está haciendo el desayuno. Esta sonríe y se gira. Me abraza y acaricia mi espalda desnuda.
-Silvia: Buenos días. –Dice besando mis labios. Cuándo nos separamos, sonreímos. Se da la vuelta y sigue haciendo el desayuno. –Ves a ponerte una camiseta, anda. –Dice abriendo la nevera para coger algo que no llego a ver.
-David: Pero es que así se está mejor.
-Silvia: Me da igual. –Se gira y me mira. Tiene un cuchillo en la mano, ya que está cortando pan.
-David: Ya voy, ya voy. –Digo poniendo una mueca graciosa al ver su cuchillo. Esta ríe, se da media vuelta de nuevo y sigue haciendo el desayuno. Voy hacía la habitación y me pongo la primera camiseta que encuentro de tirantes. Cojo el móvil y veo que tenía dos llamadas perdidas.
Una de Magí –que me había llamado hace diez minutos- y otra de un número desconocido. No le hago caso a la del número desconocido. Si se trata de algo importante, ya me llamarían de nuevo.
Llamo a Magí, quien no tarda en contestar.
-Magí (MAG): Ey, David. –Dice con entusiasmo.
-David (DAV): Buenos días. –Digo bostezando.
-MAG: Te acabas de despertar, ¿verdad?
-DAV: Cómo me conoces. –Río y él me imita.
-MAG: Acuérdate de que esta noche hay concierto, eh. A las 18:30 te quiero donde te dije –Dice, y cuándo iba a contestar, escucho un grito proveniente de la cocina. Fui rápidamente a ella, no sin antes decirle a Magí que en cuanto pudiera, lo llamaba. Dejo el móvil en la habitación y cómo digo, voy a la cocina.
-David: ¿Qué pasa? –Digo alterado entrando a la cocina, para encontrarme a Silvia con el móvil en las manos.
-Silvia: Míralo tú mismo. –Dice tendiéndome el móvil y no puedo creerme lo que estaba viendo.
Se había enterado de quien era.
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Bueno, primero de todo, deciros que espero que os haya gustado el capítulo.
En segundo lugar, deciros que las visitas y los votos han bajado D:
Al principio la novela tenía unos cincuenta leídos -e incluso más- y ahora, de ejemplo el anterior capítulo, solamente hay unas veinte o así.
Obviamente no dejaré de subir esta novela por eso, pero estoy replanteandome hacer la segunda temporada o no.
De momento, subiré esta primera temporada que tendrá treinta capítulos cómo bien sabéis.
Y luego, me temo que tendréis que esperar unos meses para empezar a subir la segunda temporada si es que llego a subirla, por la razón de que me gusta empezar una novela -o seguirla- teniendo unos capítulos escritos.
Y no creo que pueda escribir tanto por la razón de que empezarán las clases.
Pero bueno, de momento aún faltan once capítulos y el epílogo.
Y bueno, nada más.
¡Espero que os haya gustado, comentad, pls!
¡Besos! ♥
Ya lo entiendo todo
ResponderEliminarTus historias son la leche!!!!