EN ANTERIORES
CAPÍTULOS…
-David: ¿Puedo entrar?
-Tere: Veras, David...
-Me toca el hombro y me acaricia el pelo. -___ me contó lo que pasó entre
vosotros. Sé que tú la quieres mucho por lo que me ha contado. Sé que sois
buenos amigos. Por no decir casi hermanos. -sonríe tristemente. -Pero creo que
es mejor que no la veas. Cómo ha dicho el médico, no podemos hacerle daño, pero
tenemos que decirle la verdad, así qué... -la interrumpo.
-David: Te he
entendido. Sé que no quieres que le haga daño. -se hace un silencio que dura
unos segundos, que para mí se hacen horas. -Adiós... supongo. -Levanto los
hombros intentando no llorar. Le doy dos besos y salgo corriendo del hospital.
Supongo, que la vida, a
veces, no estaba de mi parte.
CAPÍTULO 15 – ‘’ Recuerdo todo‘’
Camino lentamente por las calles de Granada.
Es una putada lo que me ha pasado al sólo decir ‘’Me gusta una chica’’ que
simplemente, ___ ni me dio oportunidad de decir quien era. Si me hubiera dado
oportunidad de decirselo, al menos, ahora tal vez no seríamos novios, tal vez
seríamos amigos, pero no estaríamos de esta forma. Yo no tendría que estar
alejado de ___. ___ no estaría en el hospital. Yo no querría morirme. Yo
estaría más feliz que ahora.
Pongo mis manos en la chaqueta y me pongo la
capucha. No quiero que nadie me diga nada. Solamente quiero desaparecer y
después de mucho tiempo, volver y que ___ se acuerde de mí. Me da igual que se
acuerde de lo que le dije de que me gustaba una chica. Me da igual. Me da igual
todo.
Solamente quiero poder estar a su lado,
abrazarla y decirle lo mucho que la quiero.
Solo quiero eso.
Tampoco pido tanto, ¿no? Solamente pido a
___ en mi vida. Solo. Solamente eso.
[Agosto de 2014]
Me rendía. Me rendía de verdad. Después de
siete años buscandola, la he encontrado, y no creo que pueda conseguirla.
Antes era positivo. Pero ya... lo he
perdido. He perdido la esperanza de poder volver a besarla sin que sea un
sueño.
-Silvia: David, ¿puedes venir, por favor?
-Dice sentada en el sofá con las instrucciones de montar un mueble para nuestra
casa.
-David: Voy. -Me siento en el sofá y la
siento en mi regazo. Cojo las instrucciones y leo. -Bueno, supongo que será
fácil, ¿no? -La miro y esta sonríe.
-Silvia: Tal vez falten tornillos u algo.
-Dice mientras mira la bolsa con tornillos. -Uno, dos, tres... -empieza a
contar en voz baja.
Bueno, supongo que pensaréis... ¿Qué pinta
Silvia en esta historia y por qué se sienta en mi regazo? Bueno, veréis...
Cuándo supe -hace siete años- que no podría ver a ___ más, fui a casa de Silvia,
ese mismo día.
Ella me ha apoyado día sí y día también.
___ se fue de Granada para irse a vivir a
Barcelona, de nuevo.
Cada día veía a Silvia, tanto que se ha
convertido en una persona que me ha ayudado en todo, y se ha convertido en...
mi novia.
Sé que está mal. ¡Lo sé! ¡Lo sé! El otro día
vi de nuevo a ___. Estaba diferente que hace siete años. Pero la guapura y la
naturalidad no la ha perdido. Sigue igual de increíble. De hecho, lo que ha
cambiado, lo ha cambiado para mejor.
Llevamos dos años juntos, y si os preguntáis
si la quiero, sí. La quiero muchísimo. Ella me ha ayudado a olvidar -pero no
del todo- a ___.
Todo estaba perfecto hasta que ha aparecido
de nuevo.
-Silvia: Ey, David. -dice pasando la mano
por delante de mi rostro. Muevo la cabeza de lado a lado para alejar esos
pensamientos de mi.
-David: ¿Si? -digo mirandola. Esta hace una
mueca y río. Sonríe y le doy un beso en los labios tan irresistibles que tiene.
-Te queda muy bien el moño chuchurrido. -Se sonroja y se tapa la cara con las
manos. -Estás muy guapa cuando te sonrojas. -Le guiño un ojo y me da con el
codo en el hombro y aparta la vista de mí. No le gusta que le vean cuando se
sonroja. Y menos, si la veo yo. Río y la dejo a un lado del sofá. -¡A montar el
mueble se ha dicho! -Me mira y sonríe.
Cojo los muebles y empiezo a montarlos. O al
menos, a intentarlo. -¿Me puedes dar el destornillador, por favor? -Le pido a
Silvia. Esta asiente, se levanta del suelo, (ya que también me está ayudando) y
entra en la cocina para coger el destornillador. Vuelve y me abraza por mi
espalda desnuda, ya que, hacía mucha calor y más montando el mueble.
-David: Silvia, estoy sudando. -río
nerviosamente. Esta me mira con cara de pocos amigos y no tarda en volver a
reír cómo acabo de hacer yo. Le sonrío y me da el destornillador.
Empiezo a montar el mueble, y -sin exagerar-
dos horas después acabo.
-David: Madre mía. Podrían hacer más fáciles
esto de montar muebles de IKEA.
-Silvia: Apuntate a clases de aprender a
montar muebles exclusivamente de IKEA. -dice divertida.
-David: Claro. Tú, cómo no has hecho nada...
-digo haciendo un puchero. -Me ha tocado hacerlo todo a mí. -Ríe y se acerca a
mí. Me abraza por los hombros poniendose un poco de puntillas ya que soy más
alto que ella. Nos besamos. -¿Quien diría hace siete años que estaríamos
juntos? -Digo cogiendole en brazos para levantarla. Esta se abraza más a mí.
-Silvia: No sé. Pero no quiero cambiar esto
por nada del mundo. -río. -Te amo. -Sonrío.
En otro momento le habría dicho que yo
también le amaba, pero no estaba seguro de que lo hiciese. No estaba seguro en
este momento. No estaba seguro de nada. Sólo sabía una cosa.
Necesitaba hablar con ___ para ver que
sentía. Para ver si sentía lo mismo que hace siete años.
Narra ___
Me despierto a causa del sol que entra por la
ventana. No recordé bajar la persiana ayer por la noche.
Me levanto y bostezo. Me miro al pequeño
espejo que tengo para solamente verme la cara y...
-___: ¿Pero qué me ha pasado? -susurro. Me
coloco bien el pelo haciendome el moño que toda persona se ha hecho y miro las
ojeras que tengo.
Recuerdo
todo. La muerte de mi madre. El día que había
comenzado multicolor, se vuelve gris.
Lágrimas empiezan a resbalar por mis
mejillas. 'Tonta' 'Tonta' pienso. ¡No debía recordar eso! ¡Quería olvidar todo!
¡Quería volver a empezar de nuevo una nueva vida! Con una madre. Con mi madre.
Quería ser feliz. Sólo quería serlo. Pero lo
quería ser con una persona. Con mi madre.
Quería estar a su lado y jugar a muñecas con
ella como cuando tenía cinco años. Allí no me preocupaba nada. Solamente era
feliz pasase lo que pasase. No me molestaba nadie ni me hacía daño nada.
Simplemente ahí era yo.
Aparto la mirada del espejo. No me quería
ver más. No por ahora. Miro hacía la ventana y acto seguido, cae una hoja de la
ventana. La cojo y la leo.
''Buenos días, ___. Supongo que si lees
esto es porque te has despertado, ¿no? Si lees esto es porque te he encontrado.
Me ha costado siete años encontrarte, pero lo he conseguido.
Te sigo debiendo una. Que lo sepas.
Att: Tu vecino al lado, también conocido
cómo ‘Sergio, una persona más de la clase de Granada, 2007’
¿Qué era eso? ¿Quien era Sergio? Miles de
preguntas pasaban por mi cabeza. Pero ninguna tenía respuesta. No sabía quien
era Sergio.
Lo que si que sabía es que tenía que hablar
con ese tal Sergio.
~~
¡Se empieza a poner interesante...! ¡Espero que os haya gustado! ¡Besos! <3
Comentad, pls, que nunca hay comentarios D:
Me he echo un lio lo de q "yo" habia tenido un accidente. Lo de la historia de antes de q David nos habia tocado la ventana del coche... No entiendo
ResponderEliminarEste capítulo ya es 2014, el accidente pasó en 2007 y perdiste la memoria, cielo jajaja :) ¿Era eso lo que te liaba?
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