EN ANTERIORES CAPÍTULOS…
Tal vez debía romper con él. Pero me era imposible. Lo amaba con todas mis fuerzas.
Saqué el agua del microondas cuando vi que hervía, y procedí a ponerle el sobre.
Mientras esperaba a que se calentara, estuve pensando en lo que debía hacer. No tenía ni una idea de que hacer. ¿Seguía con David o dejaba que David intentara algo con ___?
___ había sido mi amiga, pero… ahora ella no recordaba nada de su pasado, y tal vez, no quisiese estar con David.
Pero estaba claro, que David haría lo que fuese por conseguir que ___ se enamorara de él.
CAPÍTULO 21 – ‘’Veintidós cartas’’
NARRA DAVID
-___: Yo… David… -Dice tartamudeando.
-David: No tienes que decir nada. No hace falta.
-___: Yo lo siento muchísimo. No sabía nada de esto, y mucho menos, que te habías enamorado de mi.
-David: Lo sigo estando. –Corrijo. -¿Te puedo hacer una pregunta?
-___: Claro. –Me levanto de la mesa y esta me mira con el ceño fruncido sin saber lo que voy a hacer. Cojo la silla en la que estaba sentado, y acto seguido la pongo a su lado. Me siento a su lado y me pongo delante de ella, haciendo que la viera de perfil. Esta se gira y estamos cara a cara. –Dime. –Dice nerviosamente mientras juega con sus dedos.
-David: Mírame. –La chica levanta su mirada y me mira. -¿Por qué no me respondiste a las cartas?
-___: ¿Qué…? ¿Qué cartas?
-David: Las que te enviaba. –Río y ella se queda callada mientras alza las cejas. –No sabes… ¿No sabes de que cartas te estoy… hablando? –Digo tartamudeando.
-___: Yo… David… no sé de qué cartas me hablas. –Dice por fin.
*FLASHBACK*
Cojo una de las hojas que hay en mi escritorio y cojo un bolígrafo que hay por ahí. Llevo la parte de atrás del bolígrafo –en el que hay puesto el tapón- a mi boca y empiezo a morderlo nerviosamente. Tal vez es una de las últimas cartas que le envíe a ___ ya qué, nunca me responde, ni me respondería.
‘’Veintidós cartas son las que te he enviado ya. Tal vez, esta sea una más de las que no has leído, o tal vez, de las que has leído.
Pero sinceramente, me gustaría seguir enviándote más cartas. ¿La razón? Porque las cartas están cercas de ti, cuando yo no lo puedo estar.
Tal vez ni estas cartas hayan estado en tus manos, tal vez en las de nadie, pero me gusta escribirlas, ya que tal vez algún día las leas y recuerdes todo lo que tuvimos.
En las anteriores cartas –si las has leído- sabrás que te expliqué todas esas historias que nunca olvidaría, simplemente por la razón de que las viví al lado de una de las personas más increíbles y favoritas que han pasado por mi vida; Tú.
Tal vez, las hayas leído y no me hayas querido contestar. Pero realmente, creo que ni las has abierto.
Es increíble, ¿eh? Yo sabiendo nuestra historia desde hace un año y tú sin saberla.
¿Sabes que día es? Para ti no será ninguno importante. Pero para mí, es uno de los días más increíbles de mi vida. Es mi día favorito del año.
9 de junio.
¿Recuerdas todas esas veces en las que te hablé de un día de junio que nos conocimos? Hoy es 9 de junio de 2008, y hace un año que te conocí. Hace un año que me enamoré de ti, joder. Es uno de los peores días de mi vida.
¿Y sabes qué? Siempre lo será. Sé que este es un año más de los que quedan que sufriré. Durante este año, no han pasado cosas realmente emocionantes.
¿Recuerdas esas veces en las que te hablaba sobre la música? ¿Sobre que quería ser cantante? Me quiero rendir. No quiero seguir intentándolo. No tengo fuerzas para intentarlo. ¿Sabes por qué? Porque me faltas tú. Me falta mi razón de vivir. Me falta mi razón de sonreír.
¿Sabes cuántas veces he pensado en mandar todo esto a la mierda e ir por ti? ¿Sabes cuantas veces lo he pensado? Creo que no eres consciente.
No sabes cuánto te amo. No sabes cuánto me he enamorado de ti. No sabes cuánto te echo de menos. No sabes cuánto odio que te haya pasado eso POR MI CULPA. Lo peor de todo es que fue por mi culpa.
No sabes cuantas noches las he pasado llorando sin poder parar.
Simplemente no puedes saberlo.
¿Sabes? El otro día te escribí una canción. No es nada del otro mundo, pero… me gustaría enseñártela.
Pero sé que nunca podré porque te has ido de mi vida y nunca más volverás.
Te amo muchísimo, pequeña.
Att: David’’.
Una lágrima se desliza por mi mejilla, haciendo que caiga en el papel. Aparto el papel y la pongo en la cama. Pongo mis brazos en el escritorio y acomodo mi cabeza en los brazos, rompiendo a llorar. Todo es culpa mía.
¡Nunca me lo podré perdonar!
*FIN DEL FLASHBACK*
-David: Me cago en todo. –Digo llevándome las manos a la cabeza y revolviendo todo mi cabello, haciendo que se despeinara.
-___: Estás… ¿estás bien? –Pregunta.
Levanto la vista y la veo acariciando mis rodillas con sus pequeñas manos, mientras tiene ligeramente doblada la espalda, haciendo que estuviéramos a escasos centímetros. Milímetros. Quiero besarle. Necesito besarle. Miro sus ojos, y después paso mi mirada por sus labios. Sé que no debo, pero necesito hacerlo. Relamo mis labios con la lengua y me acerco más a ella.
-___: David… ¿qué haces? –Pregunta cuando estamos a milímetros.
-David: Bésame, por favor. –Suplico.
-___: David… no te conozco. –Dice cerrando los ojos para después abrirlos con lágrimas en ellos. –Ni si quiera sé si me has contado toda la verdad o esto es una de esas cámaras ocultas en las que salen en la tele para simplemente reírse de la gente inocente.
-David: Por favor. Lo necesito.
Esta me mira no muy convencida, cierra los ojos fuertemente y suspira. Abre los ojos y se acerca más a mí, haciendo que nuestros labios se rocen. Cerramos los dos los ojos rápidamente y rompo esos milímetros que aún quedaban; besandonos.
No es un beso de estos salvajes, no. Es un beso de esos que siempre te quedas con ganas de que nunca se acaben; Lentos y apasionados.
Echaba de menos los labios de ___. No recordaba lo bien que besan.
NARRA ___
Me acerco a David y los dos cerramos los ojos al mismo tiempo. Sonrío y los labios de David rozaron los míos, haciendo que me estremeciera por dentro.
Cortamos la poquísima distancia que había entre nosotros, haciendo que nos besáramos lentamente. Sin prisas.
Era increíble el beso.
Él era increíble.
*FLASHBACKS*
-___: Cuéntame algo sobre ti.
-David: La música es mi vida. –sonrío.
-___: ¡Y la mía! ¿Cantas? –asiente. -¡Yo también! Y toco la guitarra y el piano.
-David: Yo ya no llego a tanto… -Reímos. -¿Cantamos? –asiento.
***
-___: ¿Y que hacemos?
-David: ¡Ya sé! Coge un bikini y vístete. Iremos a la playa.
-___: ¿Cómo vamos a ir a la playa? Son las… -miro el móvil. -¡Las tres de la mañana!
-David: Anda, póntelo.
-___: Está bien… Pero vete. –digo señalando la puerta.
-David: Está bien. –ríe.
***
-___: ¡Suéltame!
-David: No me da la gana. –dice sonriendo. Lo miro, me muerdo el labio y vuelvo la mirada hacía la entrada de mi casa. –Mírame. –dice susurrando en mi oreja.
-___: Está bien. –Lo miro y me mira.
-David: ¿Te digo un secreto? –asiento. –Me gusta una chica. –dice dejándome en el suelo.
-___: Oh, fenomenal. –digo mirándole.
***
-David: ¿Te puedo abrazar? –Le miro sorprendida mientras me limpio las lágrimas con la mano. Sonrío un poco y me quito las manos de la cara.
-___: Claro… claro que puedes. –tartamudeo como él ha hecho anteriormente.
Nos abrazamos cómo nunca habíamos hecho. O tal vez sí. No lo sé. No recuerdo nada de mi pasado. Este abrazo es especial. Pero sé que tarde o temprano se acabará. No puedo estar abrazándole. Me duele por dentro el saber que me ha hecho tanto daño… Ojalá no acabara nunca. Ojalá no hubiera pasado nada de esto. Ojala este abrazo fuese de esos eternos. Eternos de esos que nunca se acaban. Pero nada es eterno.
Nada es eterno. Nada. Y cuando digo nada, es nada. Muchas veces queremos que algo sea eterno, pero ocurre todo lo contrario.
*FIN DE LOS FLASHBACKS*
Me separé de él rápidamente. ¡Había recordado momentos!
-David: ¿Qué…? ¿Qué pasa? –Dice asustado. –De verdad que lo siento, no debía haberte besado. –Se levanta y coge su chaqueta. –Ya he pagado el café. Lo siento. –Miro por la ventana y está lloviendo. –Adiós. –Sale rápidamente por la puerta, dejándome literalmente de piedra.
¡Estoy más feliz que nunca!
Cojo la chaqueta y rápidamente me despido amablemente del dueño, el cual me sonríe y luego, ya no veo que hace porque estoy en la calle corriendo intentando buscar a David. Lo veo con el pelo mojado y caminando lentamente mientras tiene las manos en los bolsillos del pantalón tejano.
Es increíble cómo cambiaba el tiempo, eh. Antes hacía sol y ahora esta mierda de tiempo. Pues vaya.
*___, ¡Pero ves a por David, no pienses en el tiempo que hace, por dios!* Pienso y río de mis propios pensamientos. Corro hacia David y me subo a su espalda, haciendo que este se asuste. Mira hacia a atrás asustado, y al verme, sonríe.
Me bajo y le digo unas de las palabras que desde que había empezado a charlar con David, no pensaba que diría.
-___: He recordado cosas.
***
¡Eyyyyyyy! ¿Qué tal estáis? Obviamente, espero que bien.
También espero -cómo siempre- que os haya gustado el capítulo.
¡Empieza lo bueno, eh!
Siento haber subido por la tarde ya que tenía pensado subir por la mañana, pero he ido a comer a casa de una amiga y no me ha dado tiempo.
También deciros que no tengo internet en mi casa y no sé si podré subir este domingo; pero de momento, mientras los megas de mi móvil aguanten, subiré.
¡Comentad, por favor! ¡Besos! ♥
Q GUAY!!!! ESQ ESTOY SUPER ENGANCHADA!!!! OJALA NO SE ACABE NUNCA!!!! ME ENCANTA OJALA TUVIERA SEGUNDA TEMPORADA!!!!
ResponderEliminarAy, muchísimas gracias por comentar. ¡No sabes la ilusión que me hace ya que nunca me comenta nadie por aquí, jajajaja! Seguramente tenga segunda temporada, pero ya veremos ;) ¡Besos! ♥
EliminarEsq de verdad estoy super enganchada tu imaginacion es la leche!!!
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