EN ANTERIORES CAPÍTULOS...
Cojo rápidamente mi teléfono y busco por el nombre exactamente de 'David'. Le doy a la pantalla, dónde pone ''Llamar'' y rápidamente pongo mi teléfono en la oreja, mientras muerdo impacientemente mis uñas.
-David (DAV): No me digas que tú también lo has visto. -Dice en cuánto descuelga la llamada.
CAPÍTULO 25 - ''Feliz con momentos tristes''
NARRADOR INCONSCIENTE
Cada metro que el coche avanzaba, los nervios se iban apoderando de ella.
Ella quería recordar todo.
Pero había una parte que no quería recordar.
No quería recordar todo el daño que había sufrido en un pasado.
No quería recordar todas aquellas lágrimas que había derramado.
Ella sólo quería recordar las cosas buenas.
Ella sólo quería recordar cuándo era feliz.
NARRA ___
-David: ¿Estás bien? -Pregunta David mientras me miraba durante unos segundos para luego volver la mirada a la carretera.
-___: Supongo. -Me encojo los hombros. -Todavía recuerdo a Silvia. -Suspiro.
-David: Supongo que debería hablar con ella.
-___: Yo creo que también. -Suspiro de nuevo y dirijo mi mirada a la oscura carretera, que ahora solo es iluminada por pocas farolas. -¿Falta mucho? -Pregunto intrigada.
-David: No. Ya casi llegamos. -Sonríe.
-___: Oye.
-David: Dime. -Me mira.
-___: ¿Cuándo y cuánto tiempo os iréis de gira?
-David: Nos vamos dentro de... una semana. -Suspira. -Y nos iremos... -Cierra un poc los ojos y se pone a pensar. -Seis meses o así. -Hace una mueca. -Creo.
-___: Ah.
-David: ¿Por qué lo preguntas?
-___: Simple curiosidad. -Respondo.
-David: Ajá. -Dice mirandome con el ceño fruncido mientras hace una mueca graciosa.
-___: ¿Insinúas otra cosa? -Pregunto divertida.
-David: Obviamente. -Reímos. -Me echarás de menos.
-___: Bueno, la verdad es qué... sí. -Suspiro. -Pero sé que tú también lo harás, eh. -Reímos.
-David: Obviamente lo haré más que tú. -Suspira. -Ya sabes lo que siento por ti. Además... También sabes que se me hace muy difícil verte y no poder... -Lo interrumpo.
-___: Amigos, David. Solamente amigos. -Le interrumpo y David para el coche en medio de una solitaria carretera. -¿Qué... qué haces, David? -Pregunto mientras él se acerca poco a poco a mí.
-David: No haré nada que no quieras. Pero lo quieres. -Dice con la respiración agitada.
-___: No... no quiero. -Digo sin mirar a los ojos, apartandolo de mí.
-David: No sabes mentir. -Ríe y se sienta nuevamente en su asiento.
-___: Tengo miedo. -Dije y él buscó mi mirada con la suya.
-David: ¿De qué?
-___: De todo. Tengo miedo de que acabe todo esto por lo que tú sientes por mí. Tengo miedo de que te canses de mí. Tengo miedo de que mi madre desde allí arriba piense que no he hecho lo correcto al hablar contigo. Tengo miedo de que te vayas de gira y no vuelvas. Tengo miedo de que te olvides de mí.
-David: ___... -Susurra y me abraza fuertemente. Me sentía protegida entre sus brazos. Escuchaba su corazón palpitar rápidamente. -Yo también tengo miedo de que se acabe esto por mis sentimientos que no puedo controlarlos. Yo también tengo miedo de que te canses de mí. Yo también tengo miedo de lo que pueda ''pensar'' tu madre desde allí arriba. ¿Pero tú piensas lo que haces y estás agusto así? -Asiento con la cabeza. -Pues ya esta. -Suspira y prosigue. -Yo también tengo miedo de que me vaya de gira, y un día no pueda verte más. Yo también tengo miedo de que te olvides de mí. Pero... -Cierra los ojos y deja de abrazarme, para mirarme y poner una de sus grandes manos en mi metón. -Si no me he olvidado de ti en siete años... no creo que ya pueda hacerlo. -Cierro los ojos y mientras los mantenía cerrados, lágrimas se escaparon de ellos. Las seco rápidamente con mis pequeñas manos, pero no sirve de nada, porque David se da cuenta.
-___: Lo siento. -Digo mientras pongo mis pequeñas manos en mi cara, haciendo que David no pudiera mirarme.
-David: Shh... pequeña... no llores. -Dijo y me abrazó fuertemente y ahí fue donde lloré desconsoladamente.
Bastantes veces -por no decir casi todas- la gente suele llorar desconsoladamente sola. Sin nadie a su alrededor. Ya que la gente no se da cuenta de los grandes problemas que tiene la gente. Pero para mí, era diferente.
Casi siempre tenía un hombro en el que llorar.
Siempre tenía gente a mí alrededor que se preocupaba por mí.
Recuerdo que cuando estaba mal, quería estar sola todas las veces.
Ya que era cómo pensaba que estaba; Sola y sin que nadie se preocupara por mí.
Yo no veía la realidad.
Pero... ¿sabéis? Aunque quieras estar sola, nunca lo estarás.
Nunca.
Eso era una de las cosas que había aprendido mientras había descubierto lo que era estar dentro de la depresión.
Otra de las cosas que aprendí, fue que al saber contestar a una pregunta, sin rodeos, era feliz.
La pregunta la leí en un libro.
Era un texto que no logro recordar, pero sí recuerdo y recordaré una de las frases que había.
''¿Eres feliz con momentos tristes o eres triste con momentos felices?''.
Cuándo leí esa frase, supe que esa frase no se iría de mi cabeza tan fácilmente.
Y es que todavía no lo ha hecho.
Logré responder la frase hace tiempo.
¿Sabéis la respuesta? Feliz con momentos tristes.
[...]
-___: Vaya. Es realmente bonito. -Digo observando a mi alrededor.
-David: La verdad es que sí. -Sonríe. -Aquí vinimos un par de veces juntos. -Lo miro y sonrío, y acto seguido empiezo a observar de nuevo mi alrededor. -Por aquí. -Dice abriendo una puerta que daba a un verde jardín, con flores en los lados.
Al frente, había una casa grande (no mucho) de dos plantas. Una casa que cualquier persona querría tener, hablando claro y alto.
-___: Tu casa, ¿verdad? -Este asiente y yo sonrío. -¿Te has mudado alguna vez desde 2007? -Pregunto intrigada. Este niega con la cabeza y empieza a caminar por un pequeño camino de piedras, hasta llegar a la puerta que daba la bienvenida en la preciosa casa que había.
-David: La verdad es que no. -Sonríe y abre la puerta, invitandome a pasar. Le sonrío y miro alrededor. -Aunque hemos hecho reformas en la cocina.
-___: Ah. -Me limito a decir mientras me va enseñando la casa.
-David: Tengo... tengo las llaves de tu casa. -Suspira. -Me diste una de las copias que tenías.
-___: ¿En serio? -Pregunto asombrada.
-David: Sí. -Sonríe con tímidez. -No sé si te molestará, pero sólamente las tenía de recuerdo para... -Lo interrumpo.
-___: No me molesta. -Respondo. -Para nada. -Sonrío mientras encojo mis hombros y empiezo a caminar para sentarme en su cama.
-David: ¿Quieres que vayamos a tu casa?
-___: Claro. -Sonrío y me levanto cogiendo mi bolso, el cual lo había dejado en su escritorio. -¿Vamos? -Digo una vez ya estoy preparada y no me he dejado nada.
-David: Vamos.
Salimos de casa de David, y cómo no hace falta coger el coche para ir a mi casa -pues está cerca de la suya- empezamos a caminar.
David me mira y sonríe.
-David: ¿Estás nerviosa? -Pregunta para romper el silencio que hay entre nosotros.
-___: Mmm... Yo no lo llamaría estar nerviosa. -Contesto. -Solamente estoy inquieta porque sabré mis gustos, etc., antes de que pasara lo del accidente. -Me encojo los hombros.
-David: Ya hemos llegado. -Susurra y miro al frente; Una casa. Sonrío y entramos al portal. -Haz los honores. -Dice mientras sonríe y me da unas llaves. Las cojo mientras todo mi cuerpo tiembla.
Nunca había entrado.
Cómo David me contó, en cuanto pasó lo del accidente, mi madre decidió en irnos de Granada, para mudarnos de nuevo a Barcelona -que era dónde vivía antes de vivir en Granada- para que pudiera evitar totalmente el contacto con mi pasado en Granada.
Entro y veo todo ordenado, ya que, seguramente, mi madre venía una vez al mes a ordenarlo, ya que nunca vendió esta casa.
Toco con mi mano el mueble de la entrada, dónde veo una fotografía de una família feliz; Mi madre, mi padre -seguramente- y yo.
Sonrío. Nunca he sabido nada de mi padre. Y creo, que nunca lo sabré.
-___: ¿Podemos ir a mi habitación?
-David: Claro. -Sonríe y empieza a caminar hacia unas escaleras. -Por aquí. -Me señala una vez ya hemos subido las escaleras. -¿Preparada? -Dice con una mano en el pomo de la puerta, dispuesto a abrirla una vez le diga algo.
-___: Preparada. -Digo y este abre la puerta.
***
¡Siento muchísimo no haber subido capítulo cómo dije anteriormente el viernes o sábado! He estado pensando en todo lo de la segunda temporada, y sí; haré.
Por escribir me falta solamente el capítulo veintinueve, treinta y el epílogo.
A partir del capítulo veintisiete, los capítulos son más largos; por lo tanto no falta mucho.
He pensado en que mientras esté escribiendo la segunda temporada, cómo no subiré capítulo ni nada; iré editando la primera temporada ya que quiero cambiar la forma de la conversación. Es decir; quitar al principio quien habla. No sé si me entenderéis; pero si no, ya lo veréis en la segunda temporada. De momento, hasta que acabe, seguirá siendo cómo ahora. Pero a la segunda temporada, cambiará. Habrán personajes nuevos que ya os presentaré acompañada de la sinopsis. Tal vez la segunda temporada empiece en navidades, o incluso en verano 2015, no lo sé. Ya os diré algo a medida que pase el tiempo :)
¡Espero que os haya gustado el capítulo y... besos! :)
VERANO DEL 2015?!?!?? ESO ES DEMASIADO!!!!!! Pero con tal de leer tu historia me conformo
ResponderEliminarJAJAJAJA, lo siento muchísimo, pero si no pongo alguna fecha así, no tendréis PARA NADA los capítulos ni semanales. Piensa también que esta temporada la empecé a escribir en navidades y no la he subido hasta junio -creo- :) Besos y muchas gracias por todo tu apoyo♥
Eliminar