martes, 23 de septiembre de 2014

CAPÍTULO 26

Sintiendolo mucho, ahora cambiaré los días de subir. Ahora sólo será un día a la semana; el sábado. Lo siento muchísimo pues lo veo poquísimo, pero tampoco quedan muchos capítulos. Es de la única manera que puedo subir bien, ya que, por ejemplo; hoy no tenía ni ganas de subir capítulo pues acabo de llegar a casa, me tengo que duchar, y cenar. Y nada más. Normalmente llego a esta hora a casa y lo que digo; no me da tiempo. Pero bueno, espero que me perdonéis y que lo entendáis. ¡¡Nos vemos este sábado!!
Sobrevivid a esta semana :)
PD: Siento si hay faltas, pero ni si quiera tenía ganas de revisarlo, jajajaja.
Besos♥
***

EN ANTERIORES CAPÍTULOS...

-___: ¿Podemos ir a mi habitación? 
-David: Claro. -Sonríe y empieza a caminar hacia unas escaleras. -Por aquí. -Me señala una vez ya hemos subido las escaleras. -¿Preparada? -Dice con una mano en el pomo de la puerta, dispuesto a abrirla una vez le diga algo.
-___: Preparada. -Digo y este abre la puerta. 

CAPÍTULO 26 - ''Estás preciosa.''

-___: Vaya... -Susurro mientras paso mi dedo índice sobre el corcho que había en la habitación. -¿Qué es esto? -Pregunto al ver una nota en la que pone ''No me olvides, yo no lo haré. Te ama y te amará, David''
-David: Oh -Se acerca hasta dónde yo estoy mientras pone la nota en sus manos. -Te la pasé la vez que nos peleamos por debajo de la puerta.
-___: Ah. -Susurro mientras intento que una pequeña, aunque fuese muy pequeña, sonrisa se apoderase de mi cara, y lo consigo. -Bueno, creo que será mejor que nos vayamos.

-David: Espera. -Dice poniendo sus grandes manos en mis hombros, para mirarme fijamente. Levanto un poco la cabeza para poder mirarle a esos marrones ojos, que aunque fuesen tan sencillos, me estaban empezando a enamorar. -Tengo una sorpresa para ti. -Abro los ojos y sonrío. -Toma. -Dice cogiendo un sobre de su bolsillo. Lo cojo mientras no consigo parar de sonreír, bajo la mirada y la pongo en el sobre. Lo abro, y veo unas entradas imprimidas en las que hay un vuelo para Barcelona.

-___: Vaya. -Digo sonriendo. -Gracias. -Lo miro y este sonríe igual.
-David: Y ahora mismo te preguntarás, ''¿Qué mierdas haces, David? Si dentro de poco volveré a Barcelona'' -Dice intentando (se queda en el intento) de imitar mi voz. Río mientras lo sigo mirando. -Pues la verdad, es que hace siete años, en Granada, cuándo acabamos el instituto, te dije que me iría unos días a Barcelona. Y bueno... -Se encoje los hombros. -al final, cómo nos peleamos y eso... pues no fuiste conmigo. Y claro... pues me gustaría que fueramos. Aunque cierto es, que tú ya estarás en Barcelona. -Ríe. -Pero bueno, pasaremos una semana juntos. -Dice sonriendo. Lo miro mientras yo imito su gesto y lo abrazo por los hombros.

-___: Gracias.
-David: ¿Por qué? 
-___: Gracias por ayudarme a sonreír. -Digo aún abrazandolo. 

[20 días después]

Un pitido de un coche, suena fuera de casa.

-Valeria: ¡___! ¡Es David! -Grita desde la entrada de casa.
-___: ¡Voy! ¡Voy! -Digo cogiendo la maleta, mientras camino hacía la entrada. -Adiós. -Dibo abrazandola muy fuerte.
-Valeria: Que te vas una semana, no cuatro meses, chica. -Dice riendo.
-___: Ah, o sea, ¿no me echarás de menos? -Digo haciendo un puchero.
-Valeria: Claro que lo haré, tonta. -Dice abrazandome. Sonrío. -Pero venga, tira para afuera que David te está esperando.
-___: A sus ordenes. -Le abrazo una vez más, y salgo de casa. Cierro la puerta detrás de mi y veo a David apoyado en su coche, mientras unas gafas negras tapan sus ojos. Al notar mi presencia, viene corriendo hasta mí y me abraza, haciendo que me levantara unos centímetros del suelo. Río y le devuelvo el abrazo. -Buenos días. 

-David: Buenos días. -Dice dejando un pequeño beso en mi mejilla. -¿Preparada?
-___: ¿Y tú lo estás?
-David: Yo sí.
-___: Entonces yo también. -Digo mientras me subo al coche, ya que David es quien pone la maleta en el maletero. Rodea el coche hasta llegar al asiento conductor, y pone en marcha hacía el hotel donde nos alojaremos una semana.

[...]

-___: Es muy grande. -Digo maravillada mientras dejo la maleta al lado del armario, mientras voy caminando por la habitación del hotel, mirando cada detalle. Una vez estoy delante de la cama, me tiro en ella, quedando boca abajo. David ríe y imita mi gesto, sólo que lo hace en la cama de la izquierda. 

-David: Dios, cama, cómo te he echado de menos. -Dice abrazado a la cama. Lo miro y río. Me pongo boca arriba y él igual. -¿Ponemos las cosas y vamos a visitar Barcelona?
-___: He visitado mil veces Barcelona, David. -Digo mientras lo miro divertida.
-David: Pues tu haces cómo si nunca hubieses venido y ya está. -Dice mientras se levanta. Me ayuda a levantarme y una vez estoy de pie, lo miro a los ojos.
-___: Está bien. -Digo riendo. Cojo la maleta y la dejo en la cama, mientras voy cogiendo las cosas de ella y las meto en el armario. 

Cuándo David ha acabado, yo sigo poniendolo. No por que lleve mucha ropa, si no, porque a mi esto de poner bien las cosas, pues cómo... que no.

-David: ¡Tardona! -Dice tirandome una camiseta suya.
-___: ¡Mentira!  -Digo mientras río. Le tiro de nuevo la camiseta y cierro la maleta, poniendola debajo de la cama. Yo, cómo iba descalza al igual que David, me subo a la cama y empiezo a saltar. -Esto va bien para saltar. -Digo mientras río. David me mira mientras se pone los zapatos.

-David: No tienes remedio. -Dice acercandose a mí y cogiendome cómo un saco de patatas.
-___: ¡Ah! ¡No! ¿Qué haces? ¡Bájame! -Digo mientras le doy golpes con mis puños en la espalda, aunque no le haga nada, porque no tengo fuerza.

-David: No me haces daño. -Dice mientras coge la tarjeta para abrir la puerta de la habitación y abre la puerta. La cierra y camina por los largos pasillos de este.

-___: ¿A dónde me llevas? ¡No tengo zapatos!
-David: Pues te compraré otros. -Dice sin hacerme caso a la pregunta que le he hecho.
-___: ¡¿Pero a dónde vamos?!
-David: A un lado. -Dice mientras entra en el ascensor y clica a un botón que no logro ver, pero siento que el ascensor va hacía arriba. 

-___: Me estás empezando a dar miedo. ¡Socorro! -Grito riendo. Este ríe y me baja para mirarme. Hago una mueca con la boca y este ríe aún más. 

-David: Tranquila. No te voy a secuestrar. -Dice guiñandome un ojo. Me coge de la mano y sale del ascensor una vez este se ha abierto.

Una vez estamos afuera, miro detenidamente cada parte, al hacerlo, miro a David y los dos estallamos a carcajadas.

-___: ¿En serio? -Digo mientras me dirijo a una piscina de bolas. 
-David: Ay, a mi no me digas nada. -Dice alzando las manos hacia arriba. -Fue idea de Dani. -Lo miro de nuevo y río.
-___: Bueno, me gusta. -Digo entrando a la piscina de bolas y saltando.
-David: Eres una niña pequeña.
-___: Bueno, soy feliz así. -Digo riendo.

[...]

-___: Estoy sudando. -Digo sentandome en el suelo mientras me abanico.
-David: Lo sé. -Dice tendiendome una pistola de agua. La cojo. -Sí, lo sé. Soy el mejor. Pienso en todo. -Dice mientras pone morritos. Río. Me acerco a él, quedando cara a cara.

-___: Déjame besarte.
-David: Yo, eh... -Dice tartamudeando.
-___: Cállate y cierra los ojos. -Este sonríe y asiente cómo un niño pequeño. Hace lo que le he pedido y abre ligeramente la boca. Pongo la pistola delante de él y apunto con la pistola de agua hacía la boca. Disparo y le lleno de agua la boca. -Já. ___ un punto, David cero puntos. -Digo mientras me levanto riendo. Este se levanta y tira el agua al suelo.

-David: Te vas a enterar. -Dice mientras coge su pistola y me empieza a perseguir. 

Nos empezamos a perseguir y, al final, bueno, pues cómo era de esperar, nos empapamos y terminamos sentados en el suelo, cansados.

-___: Esto será divertido.
-David: Esto sólo acaba de empezar.

[...]

-David: ¿Ya estás preparada? -Pregunta mientras sale del balcón. 
-___: Un momento. -Digo mientras me pongo los negros tacones. -Ya. -Me levanto de la cama de David y me dirijo hacía el espejo para mirarme por última vez.

Camisa blanca, una falda de tubo negra y los tacones negros.

-David: Estás preciosa. -Dice mientras se pone detrás de mí y apoya su barbilla en mi hombro. Sonrío y me giro para verle.
-___: ¿Tú estás preparado?
-David: Sí. -Sonríe. -¿Nos vamos? -Asiento. 

Cojo el pequeño bolso -negro también- y salimos de la habitación dirigiendonos hacía la entrada del hotel, dónde cogeremos un taxi para irnos al centro de Barcelona, ya que iremos a cenar por ahí.

-David: Pasa. -Dice una vez el coche está delante de nosotros. Le sonrío y este abre la puerta del taxi. Paso a dentro, y una vez estoy ya metida en el coche, David imita mi gesto y le da indicaciones al taxista. Le sonrío y apoyo mi cabeza en su hombro. -Lo siento si hay fans. -Me susurra en el oído. Cierro los ojos fuertemente y niego con la cabeza.
-___: Tranquilo. No me molestan. -Me encojo los hombros. -Al fin y al cabo, yo soy... -David me mira. -He sido -Rectifico. -una de ellas.

Cuándo ya hemos llegado a la indicación que -yo no sabía, tengo que decir- David le había dado al taxista y le pagase él -pues se empeñaba en qué, esta noche yo no pagase nada-, salimos del taxi y nos dirigimos a uno de los restaurantes que había por ahí.

-David: ¿Estás preparada para pasar una de las noches, o al menos el intento de hacerte pasar una de las mejores noches de tu vida? -Pregunta mientras me mira a los ojos con una pequeña sonrisa. Me acerco a su oído y le susurro.
-___: Preparada para pasar una de las mejores noches de mi vida.

domingo, 21 de septiembre de 2014

CAPÍTULO 25

EN ANTERIORES CAPÍTULOS...

Cojo rápidamente mi teléfono y busco por el nombre exactamente de 'David'. Le doy a la pantalla, dónde pone ''Llamar'' y rápidamente pongo mi teléfono en la oreja, mientras muerdo impacientemente mis uñas.

-David (DAV): No me digas que tú también lo has visto. -Dice en cuánto descuelga la llamada.

CAPÍTULO 25 - ''Feliz con momentos tristes''

NARRADOR INCONSCIENTE

Cada metro que el coche avanzaba, los nervios se iban apoderando de ella.

Ella quería recordar todo.

Pero había una parte que no quería recordar.

No quería recordar todo el daño que había sufrido en un pasado.

No quería recordar todas aquellas lágrimas que había derramado.

Ella sólo quería recordar las cosas buenas.

Ella sólo quería recordar cuándo era feliz.

NARRA ___

-David: ¿Estás bien? -Pregunta David mientras me miraba durante unos segundos para luego volver la mirada a la carretera.
-___: Supongo. -Me encojo los hombros. -Todavía recuerdo a Silvia. -Suspiro.
-David: Supongo que debería hablar con ella.
-___: Yo creo que también. -Suspiro de nuevo y dirijo mi mirada a la oscura carretera, que ahora solo es iluminada por pocas farolas. -¿Falta mucho? -Pregunto intrigada.
-David: No. Ya casi llegamos. -Sonríe.

-___: Oye.
-David: Dime. -Me mira.
-___: ¿Cuándo y cuánto tiempo os iréis de gira?
-David: Nos vamos dentro de... una semana. -Suspira. -Y nos iremos... -Cierra un poc los ojos y se pone a pensar. -Seis meses o así. -Hace una mueca. -Creo.
-___: Ah.

-David: ¿Por qué lo preguntas?
-___: Simple curiosidad. -Respondo.
-David: Ajá. -Dice mirandome con el ceño fruncido mientras hace una mueca graciosa.
-___: ¿Insinúas otra cosa? -Pregunto divertida.
-David: Obviamente. -Reímos. -Me echarás de menos.
-___: Bueno, la verdad es qué... sí. -Suspiro. -Pero sé que tú también lo harás, eh. -Reímos.
-David: Obviamente lo haré más que tú. -Suspira. -Ya sabes lo que siento por ti. Además... También sabes que se me hace muy difícil verte y no poder... -Lo interrumpo.
-___: Amigos, David. Solamente amigos. -Le interrumpo y David para el coche en medio de una solitaria carretera. -¿Qué... qué haces, David? -Pregunto mientras él se acerca poco a poco a mí.

-David: No haré nada que no quieras. Pero lo quieres. -Dice con la respiración agitada.
-___: No... no quiero. -Digo sin mirar a los ojos, apartandolo de mí.
-David: No sabes mentir. -Ríe y se sienta nuevamente en su asiento.

-___: Tengo miedo. -Dije y él buscó mi mirada con la suya.
-David: ¿De qué?
-___: De todo. Tengo miedo de que acabe todo esto por lo que tú sientes por mí. Tengo miedo de que te canses de mí. Tengo miedo de que mi madre desde allí arriba piense que no he hecho lo correcto al hablar contigo. Tengo miedo de que te vayas de gira y no vuelvas. Tengo miedo de que te olvides de mí.

-David: ___... -Susurra y me abraza fuertemente. Me sentía protegida entre sus brazos. Escuchaba su corazón palpitar rápidamente. -Yo también tengo miedo de que se acabe esto por mis sentimientos que no puedo controlarlos. Yo también tengo miedo de que te canses de mí. Yo también tengo miedo de lo que pueda ''pensar'' tu madre desde allí arriba. ¿Pero tú piensas lo que haces y estás agusto así? -Asiento con la cabeza. -Pues ya esta. -Suspira y prosigue. -Yo también tengo miedo de que me vaya de gira, y un día no pueda verte más. Yo también tengo miedo de que te olvides de mí. Pero... -Cierra los ojos y deja de abrazarme, para mirarme y poner una de sus grandes manos en mi metón. -Si no me he olvidado de ti en siete años... no creo que ya pueda hacerlo. -Cierro los ojos y mientras los mantenía cerrados, lágrimas se escaparon de ellos. Las seco rápidamente con mis pequeñas manos, pero no sirve de nada, porque David se da cuenta.

-___: Lo siento. -Digo mientras pongo mis pequeñas manos en mi cara, haciendo que David no pudiera mirarme.
-David: Shh... pequeña... no llores. -Dijo y me abrazó fuertemente y ahí fue donde lloré desconsoladamente.

Bastantes veces -por no decir casi todas- la gente suele llorar desconsoladamente sola. Sin nadie a su alrededor. Ya que la gente no se da cuenta de los grandes problemas que tiene la gente. Pero para mí, era diferente.
Casi siempre tenía un hombro en el que llorar. 
Siempre tenía gente a mí alrededor que se preocupaba por mí.
Recuerdo que cuando estaba mal, quería estar sola todas las veces.
Ya que era cómo pensaba que estaba; Sola y sin que nadie se preocupara por mí. 
Yo no veía la realidad.

Pero... ¿sabéis? Aunque quieras estar sola, nunca lo estarás.
Nunca.

Eso era una de las cosas que había aprendido mientras había descubierto lo que era estar dentro de la depresión.

Otra de las cosas que aprendí, fue que al saber contestar a una pregunta, sin rodeos, era feliz.
La pregunta la leí en un libro.
Era un texto que no logro recordar, pero sí recuerdo y recordaré una de las frases que había.

''¿Eres feliz con momentos tristes o eres triste con momentos felices?''.

Cuándo leí esa frase, supe que esa frase no se iría de mi cabeza tan fácilmente. 

Y es que todavía no lo ha hecho.

Logré responder la frase hace tiempo.

¿Sabéis la respuesta? Feliz con momentos tristes.

[...]

-___: Vaya. Es realmente bonito. -Digo observando a mi alrededor.
-David: La verdad es que sí. -Sonríe. -Aquí vinimos un par de veces juntos. -Lo miro y sonrío, y acto seguido empiezo a observar de nuevo mi alrededor. -Por aquí. -Dice abriendo una puerta que daba a un verde jardín, con flores en los lados.

Al frente, había una casa grande (no mucho) de dos plantas. Una casa que cualquier persona querría tener, hablando claro y alto.

-___: Tu casa, ¿verdad? -Este asiente y yo sonrío. -¿Te has mudado alguna vez desde 2007? -Pregunto intrigada. Este niega con la cabeza y empieza a caminar por un pequeño camino de piedras, hasta llegar a la puerta que daba la bienvenida en la preciosa casa que había.
-David: La verdad es que no. -Sonríe y abre la puerta, invitandome a pasar. Le sonrío y miro alrededor. -Aunque hemos hecho reformas en la cocina. 
-___: Ah. -Me limito a decir mientras me va enseñando la casa.

-David: Tengo... tengo las llaves de tu casa. -Suspira. -Me diste una de las copias que tenías.
-___: ¿En serio? -Pregunto asombrada.
-David: Sí. -Sonríe con tímidez. -No sé si te molestará, pero sólamente las tenía de recuerdo para... -Lo interrumpo.
-___: No me molesta. -Respondo. -Para nada. -Sonrío mientras encojo mis hombros y empiezo a caminar para sentarme en su cama. 

-David: ¿Quieres que vayamos a tu casa?
-___: Claro. -Sonrío y me levanto cogiendo mi bolso, el cual lo había dejado en su escritorio. -¿Vamos? -Digo una vez ya estoy preparada y no me he dejado nada.
-David: Vamos. 

Salimos de casa de David, y cómo no hace falta coger el coche para ir a mi casa -pues está cerca de la suya- empezamos a caminar. 
David me mira y sonríe.

-David: ¿Estás nerviosa? -Pregunta para romper el silencio que hay entre nosotros.
-___: Mmm... Yo no lo llamaría estar nerviosa. -Contesto. -Solamente estoy inquieta porque sabré mis gustos, etc., antes de que pasara lo del accidente. -Me encojo los hombros.

-David: Ya hemos llegado. -Susurra y miro al frente; Una casa. Sonrío y entramos al portal. -Haz los honores. -Dice mientras sonríe y me da unas llaves. Las cojo mientras todo mi cuerpo tiembla.

Nunca había entrado. 

Cómo David me contó, en cuanto pasó lo del accidente, mi madre decidió en irnos de Granada, para mudarnos de nuevo a Barcelona -que era dónde vivía antes de vivir en Granada- para que pudiera evitar totalmente el contacto con mi pasado en Granada.

Entro y veo todo ordenado, ya que, seguramente, mi madre venía una vez al mes a ordenarlo, ya que nunca vendió esta casa. 

Toco con mi mano el mueble de la entrada, dónde veo una fotografía de una família feliz; Mi madre, mi padre -seguramente- y yo.

Sonrío. Nunca he sabido nada de mi padre. Y creo, que nunca lo sabré.

-___: ¿Podemos ir a mi habitación? 
-David: Claro. -Sonríe y empieza a caminar hacia unas escaleras. -Por aquí. -Me señala una vez ya hemos subido las escaleras. -¿Preparada? -Dice con una mano en el pomo de la puerta, dispuesto a abrirla una vez le diga algo.
-___: Preparada. -Digo y este abre la puerta. 

***

¡Siento muchísimo no haber subido capítulo cómo dije anteriormente el viernes o sábado! He estado pensando en todo lo de la segunda temporada, y sí; haré. 

Por escribir me falta solamente el capítulo veintinueve, treinta y el epílogo. 

A partir del capítulo veintisiete, los capítulos son más largos; por lo tanto no falta mucho.

He pensado en que mientras esté escribiendo la segunda temporada, cómo no subiré capítulo ni nada; iré editando la primera temporada ya que quiero cambiar la forma de la conversación. Es decir; quitar al principio quien habla. No sé si me entenderéis; pero si no, ya lo veréis en la segunda temporada. De momento, hasta que acabe, seguirá siendo cómo ahora. Pero a la segunda temporada, cambiará. Habrán personajes nuevos que ya os presentaré acompañada de la sinopsis. Tal vez la segunda temporada empiece en navidades, o incluso en verano 2015, no lo sé. Ya os diré algo a medida que pase el tiempo :)

¡Espero que os haya gustado el capítulo y... besos! :)

domingo, 14 de septiembre de 2014

CAPÍTULO 24

EN ANTERIORES CAPÍTULOS...

-Silvia: Tú dijiste que ese día estabas dispuesto a encontrar al amor de tu vida. Y recuerdo qué también me dijiste que el ''amor de tu vida'' lo habías encontrado en esa fiesta. Aunque lo conocías desde hacía dos años o más. Yo pensé que no te vigilé lo bastante y encontraste a alguien. Pero una vez te dije ''felicidades'' me besaste. Yo estaba realmente nerviosa y ansiosa de que ese beso llegara. Y llegó. Sí. No podía estar más feliz de que hubiese llegado. -Suspira y cierra los ojos, para luego abrirlos con más lágrimas en los ojos. -Pero solamente era un beso lleno de mentiras.

CAPÍTULO 24 - ''Una sonrisa bañada por lágrimas''.

NARRA ___

Suspiro y cojo el mando de la televisión. Enciendo la televisión y empiezo a pasar canales, sin hacerles mucho caso.

Hace una semana aproximadamente que pasó lo de David. Las redes sociales están que arden con fotos de nosotros besándonos. ¿Cómo nos pudieron hacer una foto besándonos en la cafetería?

Increíble.

Después de que le dijese eso a David, que había recordado momentos mientras nos besamos, pasó tal que esto.

*FLASHBACK*

-David: ___, no me gusta que mientas así. -Reí. -Anda, bájate, que me va a dar torticulis de verte así girando la cabeza. -Reí de nuevo y me bajé de su espalda. Este dio la vuelta y me miró a los ojos.
-___: No miento. Es la verdad. -Dije retomando la conversación. Este puso el ceño fruncido a la vez que abre los ojos cómo platos.
-David: Sigo sin creerte. -Respiré fuertemente.
-___: Pues haz lo que quieras. -Dije haciendome la ''enfadada''. Obviamente no lo estaba. Comencé a caminar en dirección contraria de la que iba David. Este corrió hacía mí.

-David: Vamos, no te enfades. -Suspiró. -Se me hace raro que me lo digas si en siete años no has recordado nada aún. -Sonreí. -¡Si no estás ni enfadada!
-___: No puedo enfadarme contigo. –Me encogí de hombros. -Y sí que he recordado momentos, eh.
-David: ¿Sí? A ver, dime un momento. -Sonreí y cerré los ojos fuertemente para luego abrirlos.
-___: Cuándo nos conocimos. El mismo día. Estábamos en... -Pasé mi mano por mi cabello, intentando recordar el paisaje. Pero nada se me ocurría.
-David: En el patio de la universidad.
-___: ¡Eso! Estábamos en el patio de la universidad y me dijiste que la vida era tu música. Yo te dije que la mía pues también. Los dos cantábamos. Y yo te dije que tocaba dos instrumentos. -Suspiré. -Exactamente el... -Pensé. -¡El piano! Y... la guitarra. Sí, esos dos instrumentos. Y tú me dijiste que no llegabas a tanto. Que sólo cantabas.

-David: ¿Y algo más? -Preguntó con el brillo especial en los ojos cómo cuándo me vio en la gasolinera. Negué con la cabeza.
-___: No. Sobre ese momento no.
-David: ¡Joder! -Dijo feliz. Me abrazó y me levantó del suelo. Doble mis rodillas hacía atrás mientras lo abrazaba por los hombros. Yo reía.
-___: Bájame, anda.
-David: No quiero. -Reí.

Después de mantener esa conversación -si se le podía llamar conversación, porque lo único que decíamos era ''bájame'', ''no quiero''- por fin me bajó y sonreí cómo nunca lo había hecho.

-___: ¿Te puedo hacer una pregunta? -Pregunté mientras tenía las dos manos detrás de la espalda, cómo si de una niña pequeña se tratase.
-David: Claro. -Dijo riendo al ver cómo le preguntaba.
-___: Sentémonos mejor. -Este asintió y tomó mi mano. Miré nuestras manos entrelazadas. Una extraña sensación entró en mi cuerpo. Sonreí y miré al frente. Había una fuente. Nos sentamos en unos muros que había alrededor de esta última nombrada y crucé mis piernas mientras miraba a David. Este imitó mi gesto y me miró a los ojos.

-David: Dime. ¿Qué me querías preguntar?
-___: A ver... No es fácil de decir pues no quiero que le busques otro sentido a esta pregunta. Pero...
-David: Vamos, suéltalo ya. -Dijo impaciente. Reí y continué hablando.
-___: Lo que decía. -Retomé la conversación. -No sé cómo te lo tomarás. No quiero que le encuentres el otro sentido a la pregunta. Pues tal vez pienses que soy una persona que quiere todo para ella. Pero la verdad es qué... Dios, no sabía que sería tan difícil preguntar esto. -Río mientras paso mis manos por mi cabello, despeinándolo. -Está bien. Lo diré sin rodeos. -Suspiré cerrando los ojos para luego abrirlos y encontrarme con un David inclinado hacía mí esperando mi pregunta. Sonreí sin mostrar los dientes y pongo mis manos delante de mí, las cuales antes estaban a cada lado de mi cuerpo, para jugar con mis dedos mientras los miro. Levanté mi mirada dispuesta a ahora por fin, preguntarlo. -¿Qué harás con Silvia?

-David: ¿Qué haré de... de qué? -Preguntó con el ceño fruncido.
-___: Pues con vuestra... -Suspiré y miré a mi derecha, para pensar en que decir para que pueda entenderlo. -con vuestra relación.
-David: ¿Quieres la verdad? -Asentí con la cabeza. -Sinceramente no lo sé. Sería raro ir por lados y que te conozcan cómo el famoso que le ha puesto los cuernos a su novia, con su ex-mejor amiga. -Suspiré.  -Sinceramente no sé que hacer. Por un lado tengo a Silvia, que me hizo ''olvidarte'' -Dijo haciendo las comillas con los dedos. -Aunque realmente nunca te olvidé. -Rió nerviosamente. -Bueno, lo que decía. Silvia me hizo, o me ayudó a olvidarte. Pero realmente no pude hacerlo. Ella estuvo cuando tú no estuviste por lo de tu madre. Estaba, estoy y estaré agradecido totalmente a que ella me haya ayudado a intentar olvidarte. Pero simplemente no pudo hacerlo. Fue algo totalmente que no sirvió para realmente nada. Pero luego estás tú. -Rió de nuevo nerviosamente. -Luego está esa persona que rompió mis esquemas de un día para otro. Esa persona que me hizo enamorarme completamente de ella a mi realmente poca edad. A esa edad en la que aún estás en la adolescencia. Esa fue la primera vez que amé a alguien que no tuviese mi mismo apellido. Esa fue la primera vez que me enamoré de alguien. Esa fue la primera vez que estuve locamente perdido por una chica en menos de un mes. -Sonrió tristemente y me miró. -Todavía sigo pensando que clase de brujería era esa que echaste sobre mí. ¿Cómo podías ser tan increíble y hacerme suspirar de aquella manera? ¿Cómo? -Rió irónicamente. -¿Y sabes lo peor? -Negué con la cabeza atónita a lo que dijo. -Lo peor era, y es que aún lo sigo estando. Aún te sigo amando cómo hace siete años. -Suspiró. -Aún sigo estando enamorado de ti cómo hace siete años. Aún sigo estando locamente perdido por ti después de siete años.

-___: Yo... yo...
-David: No sé que voy a hacer, ___.

-___: ¿Amas a Silvia? -Pregunté atónita a lo que acababa de decir.
-David: Creo... creo que nunca la he amado. -Suspiró. -Creo que ni la he llegado a querer cómo novia. Tal vez sí, no lo sé. -Me miró y cerró los ojos fuertemente par a luego abrirlos con lágrimas en los ojos, haciendo que sus ojos se viesen brillantes. -Tal vez sólo era cariño lo que sentía hacía ella. -Sollozó. -Ella estaba enamorada de mí desde que me conoció. Tal vez empecé a salir con ella para intentar olvidarte o simplemente, por lastima hacía ella. -Sollozó de nuevo. -No lo sé. ¡No sé nada! ¡No sé lo que siento!

Lo miré tristemente, mientras las lágrimas amenazan con salir al verlo en este estado. No podía verlo así. Simplemente, me rompía el corazón verlo así.

No aguanté más verlo así y rápidamente, lo abracé. Lo abracé mientras este aceptaba mi abrazo nerviosamente, poniendo sus largos brazos alrededor de mi cintura, mientras los míos los tenía alrededor de su cuello.

-___: Tranquilo. -Suspiré. -Te ayudaré a aclarar tus sentimientos. -Este sonrió haciendo que sea una sonrisa bañada por lágrimas.

*FIN DEL FLASHBACK*

Mientras voy haciendo zapping por la televisión, pienso en lo que pasó hace una semana. Realmente fue un día sorprendente.

Bostezo y me tumbo en el sofá de lado mientras sigo cambiando de canales. Me canso y pongo el primer programa que en ese momento, me parece ''interesante'' y está en anuncios. Pues bueno, a esperar se ha dicho.

Me pongo mirando el techo, mientras escucho los anuncios.

Una melodía suena, haciéndome saber que el programa sigue.

Sigo con la misma posición mientras escucho lo que darán en el programa -ya que acaba de empezar-.

-Presentadora: Una de las cosas que no nos esperábamos para nada, es que un cantante exactamente del grupo Auryn, le pusiese los cuernos a su novia en una cafetería, con lo que creemos, según hemos podido investigar, con su ex-mejor amiga. -Abro los ojos rápidamente (ya que los tenía cerrados). -Esto pasó alrededor de hace una semana, en Madrid, ya que la joven ex-amiga del cantante, está pasando unas vacaciones allí con su mejor amiga.

Miro hacía la televisión, dónde sale una fotografía en la que nos besamos, y un video riendo con lo que acabo de recordar de hace una semana.

Cojo rápidamente mi teléfono y busco por el nombre exactamente de 'David'. Le doy a la pantalla, dónde pone ''Llamar'' y rápidamente pongo mi teléfono en la oreja, mientras muerdo impacientemente mis uñas.


-David (DAV): No me digas que tú también lo has visto. -Dice en cuánto descuelga la llamada.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

CAPÍTULO 23

EN ANTERIORES CAPÍTULOS...

-Juan: ¿Sabes que David vino hace una semana más o menos, a esta cafetería? -Asiento. 
-Silvia: Sí. Con ___.
-Juan: Sí, vino con una chica morena con pelo rizado.
-Silvia: Sí, ___.
-Juan: Pues ___. -Ríe. -La vi besarse con ella.

CAPÍTULO 23 - ''Un beso lleno de mentiras''

NARRA DAVID

-Dani: Adiós, tío. -Nos abrazamos y le doy unos golpes en el hombro con la palma de mi mano derecha.
-David: Adiós. -Me despido de todos y cojo mi coche para empezar a dirigirme a casa a cambiarme. 

-David: Na, na, na... -Tarareo una canción que sale en la rádio y pienso más en esa canción.

La empiezo a traducir mientras la escucho y es de amor. Lo que me faltaba. La canción trataba sobre un chico -o sea, yo- que se enamoraba de dos chicas -obviamente, esas dos chicas, serían ___ y Silvia- pero no sabe con quien quedarse de las dos. 

Joder, esa canción narra mi vida.

***

Llego a casa y tiro las llaves al sofá. Paso mi mano izquierda por mi cabeza y acto seguido me empiezo a quitar la camisa, tirandola a la habitación. Me quedo en boxers, y una vez me he quedado así, me dispongo a ponerme otra ropa. 

Una vez tengo la ropa puesta, -que por cierto era una camiseta negra y unos pantalones negros apretados- me pongo los zapatos que antes llevaba, cojo la cartera, el móvil y las llaves y miro la hora del teléfono a la vez que salgo de casa. 17:10. Perfecto. Llego tarde.

Suspiro y bajo por las escaleras, haciendo que llegue antes a la calle que-seguramente- por el ascensor.

Salgo corriendo hacía la cafetería que estaba a unos diez minutos de casa y llego corriendo, en siete. Pues vaya.

Abro la puerta de la cafetería y miro a cada lado de la cafetería. Cómo siempre que quedamos allí, me encuentro a Silvia sentada en la misma mesa con la mirada perdida. Miro la hora en mi reloj: 17:18. Pido dos cafés a Juan -el dueño de la cafetería- y una vez los tengo en mi mano, me dirijo hacía Silvia. Me siento a su lado y esta me mira.

Intenta sonreír, pero hace una mueca. Voy a darle un beso en los labios pero ésta aparta ligeramente la cara y acabo dándole un beso en la mejilla.

-David: ¿Estás bien?
-Silvia: Perfectamente. -Dice suspirando y mirandome. -Y por lo que veo tu también.
-David: ¿Tengo razones para estar mal? -Digo sonriendo.
-Silvia: Tal vez. -Se encoje los hombros y le echa el azúcar al café. -Gracias. -Le miro con el ceño fruncido. -Por el café, digo.
-David: Ah. ¿De nada? -Contesto.

-Silvia: ¿Cómo os ha ido la entrevista? -Dice sin mirarme.
-David: Bien. Muy bien. -Digo sonriente. -¿La has escuchado?
-Silvia: No.
-David: Deberías haberla escuchado. Ha estado muy divertida.
-Silvia: ¿Y cómo sabría yo que ha estado divertida? -Pregunta enfadada.
-David: Te lo dije. -Suspiro y masajeo mi sien. -Lo siento.
-Silvia: Está bien. No pasa nada.

-David: ¿Y tú que has hecho? -Pregunto intrigado por saber que ha hecho en lo que lleva de día.
-Silvia: No mucho. He ido a comprar y he tomado el sol. -Se encoje los hombros. 
-David: Ah.

Silencio. Mucho silencio. Pero un silencio incómodo. Lo único que se escucha es el taconeo nervioso de Silvia.

-David: ¿Te pasa algo?
-Silvia: No. ¿Y a ti? -Responde secamente.
-David: ¿Qué te pasa, Silvia? Estás insoportable. -Digo suspirando y cerrando los ojos fuertemente mirando al frente.
-Silvia: ¿Y a ti? ¿A ti te pasa algo? -Responde mirandome. Me giro y le miro a la cara.
-David: No hay quien pueda hablar contigo. -Digo levantandome para irme a fuera de la cafetería.
-Silvia: ¡Eso! ¡Vete! Contigo tampoco se puede hablar. -Se levanta y mira a Juan, quien este le asiente con la cabeza en forma de 'ya me lo pagarás' y me sigue.

-David: ¿Qué quieres? ¿Que nos peleemos? ¡Pues venga!
-Silvia: ¿Cuándo coño me ibas a decir que me habías puesto los cuernos? ¿Eh? ¡¿Cuándo?!- Dice gritando. La gente de nuestro alrededor nos mira mientras habla con la persona que le acompaña.
-David: ¿Qué dices? -Pregunto mientras el enfado se va apoderando de mí. ¿Me espió cuándo estaba con ___?
-Silvia: ¡Lo sé todo! ¡Sé lo que pasó con ___! ¡Sé que me has puesto los cuernos! No me esperaba esto de ti. 
Lágrimas van resbalando por sus mejillas descontroladamente. Haciendo que me sienta culpable de haberselos puesto. Pero... ¡Me espió, joder! 
-David: ¿Cómo mierdas sabes esto? -Grito.
-Silvia: ¿Y qué más da cómo me he enterado? -Dice gritando a la vez que las lágrimas siguen bajando por sus mejillas. -¡Me has puesto los cuernos! -Exclama pero ya sin gritar. -Yo confiaba en ti. Me dijiste que no me preocupara. Me dijiste que no intentarías nada con ella. ¿Y sabes qué? -Suspira. -Eran todo mentiras. Eran mentiras que salían de tu boca sin control. ¿Cómo pudiste hacerlo? ¿Cómo...? Sé que sigues queriendo a ___. -Dice. -¿Qué digo? ¿Querer? No. Eso no. ¡Amar! -Rectifica. -Sé que sigues amando a ___, pero no pensaba que serías capaz de besarla sabiendo que la gente lo podría ver. ¿Sabes? ¡Hay fotos hasta en las redes sociales! ¿Y tú que has hecho? ¡Me impedías entrar en ellas! ¡Ahora entiendo todo! ¡Ahora todas estas putas cosas tienen sentido! Gracias por hacerme daño, de verdad. Gracias de corazón. Ahora sé la clase de persona que eres. Nunca pensé que podrías hacerme esto. ¿Sabes? Cuándo te conocí hace siete años, sabía que eras de fiar, pensé que podría confiar en ti las veces que quisiese porque de verdad eras una buena persona. -Ríe irónicamente. -El día que te conocí al instante algo se despertó dentro de mí. Una sensación que nunca había presenciado. Poco a poco, cada día que pasaba, cada semana... me iba enamorando poco a poco de ti. ¡Y me daba cuenta! ¡Me daba cuenta de lo mal que estaba eso! ¡Sabía que tu estabas enamorado de ___ y ella de ti! Pero... los dos eráis tan tontos que ni sabíais lo que sentiaís mutuamente! Ella se iba de Granada, y yo te lo dije. Sabía que ambos os necesitabáis los unos a los otros. Lo sabía. Lo sabía perfectamente. Tú fuiste a por ella rápidamente. Pero... ¿Sabes? Por tu culpa perdí a mi mejor amiga. ¡A mi mejor amiga! Te odiaba. Pero... también... también te amaba. Cuándo fui a visitarla al hospital, su madre tampoco me dejó entrar a verla. Sabía que le contaría algo sobre vuestra relación. Ahí supe que por tu culpa, la había perdido. No quería. Mi cabeza y una parte de mi corazón me decía que no me acercara a ti, porque sabía que estabas enamorado de ella locamente. -Ríe. -Pero me acerqué a ti. Mi corazón lo pedía a gritos. Poco a poco fui cogiendote más cariño del que te tenía. Sabía que estaba mal. Sabía que seguías enamorado de ella. -Mira al suelo para luego volver a mirarme. -Y sí que estabas enamorado, sí... Cada vez que iba a tu casa para intentar que sonrieras, te encontraba llorando por ella. No te cansabas de llorar. Poco a poco, día tras día, mes tras mes, logré que pudieras dejar de llorar. -Suspira. -Pero luego me quedaba lo peor. -Me mira a los ojos y yo intento acercarme a ella, pero esta se aleja más. -Luego me quedaba lo peor. -Suspira de nuevo. -Intentar que te desenamoraras de ella. Sabía que ese segundo paso era el peor. ¿Qué digo el peor...? Era el imposible. ¡Tú no podías desenamorarte de ella! ¡Eso era imposible! Simplemente imposible. Pero... después de dos años o más, logré o pensé que lo había logrado. ¡Pensaba que te habías desenamorado de ella! Pero... que ciega estaba. -Ríe. -Obviamente no te habías desenamorado de ella. Lo intentabas. Solamente lo intentabas. No lo conseguías. -Coge aire. -Un mes después de que ''consiguiera'' desenamorarte de ella, conseguí que quisieras una relación con alguien. Solamente para que olvidaras más a ___. Te llevé a una fiesta dónde según tú, encontrarías a la chica ideal con la que estarías hasta que te murieras. Yo fui. Solamente con la esperanza, de que te dieras cuenta de que estaba locamente enamorada de ti. Y sí, creo que te diste cuenta. -Ríe. -Llevabas unas cuantas copas de más. Pero a mí me daba igual. Yo no había tomado NADA. Solamente para que te controlaras y no hicieses ninguna estupidez. Tú me empezaste a besar, y yo, intenté apartarte de mí porque sabía que estaba mal. Era cómo si me estuviese aprovechando de ti. Pero... cómo una tonta, acepté porque no podía decirte que no. No podía decirle al amor de mi vida que no. Al día siguiente, no nos hablamos. Ni a la semana siguiente. Pero al octavo día no pude más y me presenté en tu casa. Tú dijiste que ese día estabas dispuesto a encontrar al amor de tu vida. Y recuerdo qué también me dijiste que el ''amor de tu vida'' lo habías encontrado en esa fiesta. Aunque lo conocías desde hacía dos años o más. Yo pensé que no te vigilé lo bastante y encontraste a alguien. Pero una vez te dije ''felicidades'' me besaste. Yo estaba realmente nerviosa y ansiosa de que ese beso llegara. Y llegó. Sí. No podía estar más feliz de que hubiese llegado. -Suspira y cierra los ojos, para luego abrirlos con más lágrimas en los ojos. -Pero solamente era un beso lleno de mentiras. 

***

¡Cómo se ha liado...! ¡Siento subir tan tarde, pero he pasado todo el día fuera de casa y no he podido subir antes!
Hasta el domingo.
¡Besos! ♥