sábado, 29 de noviembre de 2014

EPÍLOGO

EPÍLOGO

Las cosas avanzaban bien, ___ y yo cada vez íbamos mejor, tal vez no estábamos juntos, pero… ¿Quién dice que nunca lo estaremos?
Han pasado muchas cosas –tal vez, demasiadas- en estos cuatro meses.

Fuimos a Londres en busca de su padre, no sin antes haber pasado de nuevo por la casa de su madre para buscar información de él, y encontramos.

Fue totalmente una aventura. Pero no os contaré lo que pasó detalladamente.

Eso ya os lo contaré más adelante.

También, yendo a casa de Granada para la información de su padre, encontramos una libreta donde ponía muchas cosas sobre todo. Información de ella, de su hermana Laura, de su padre –cómo ya bien he dicho-, etc…

-Subamos arriba, a la habitación de mi madre. Tal vez tenga información sobre mi padre. –Dice ella y suspira. Asiento mientras le sonrío. Empieza a subir las escaleras y subo a su lado, mientras tengo mi mano izquierda en su espalda, acariciándola para tranquilizarla.

-Mira tú esos armarios. Yo miraré estos cajones. –Asiento y la miro.
-¿Estás bien?
-Sí. Supongo que es sólo qué… necesito tiempo para aclararme. –Dice con una triste sonrisa. Le asiento y me dirijo hacia el armario para mirar si hay algo.

Abro todos los armarios, y cuándo estoy cerrando el armario, una libreta cae de lo alto de este. La cojo y empiezo a mirar. ‘’Información’’ está escrito en la portada. A esto se le llama originalidad.

-Lo he encontrado. –Digo.


También, los dos hablamos con Silvia, ya que debíamos perdonarnos. Esto fue hace dos días.

-Llama tú. –Dice ella.
-No, llama tú.-Niego.
-¡Que llames tú! –Grita.
-Está bien, llamo yo. –Digo riendo. Esta me devuelve la risa y lentamente, le doy al timbre de casa de Silvia. De la nueva casa de Silvia.

-¿Hola? –Dice al vernos una vez ya ha abierto la puerta. -¿Qué hacéis aquí? –Dice con la cabeza agachada.
-Yo ya no puedo vivir así. Tengo que pedirte perdón. –Aclaro. –Lo siento muchísimo por lo que te hice. No te lo merecías. No sé por qué empecé a salir contigo, realmente. Sabías que seguía amando a ___. Pero tú me diste una oportunidad. Tú quisiste ayudarme a olvidarla, pero no pude. Y no sabes lo agradecido que te estoy, pero… simplemente me es imposible hacerlo. Gracias por todo. –Digo y cojo aire. Miro a ___ y esta me sonríe con ternura, miro de nuevo hacia Silvia, a quien las lágrimas le han empezado a salir.
-Gracias a ti por hacerme pasar uno de los mejores días de mi vida, David. Nunca te podré agradecer todo lo que has hecho por mí. Eres simplemente increíble. –Sonríe. –Tal vez necesitaba pasar por esto para darme cuenta de que tenía a gente al lado que también me quería. –Admite y ___ sonríe.

-Yo también te quería pedir perdón. Quiero decir, si no hubiese aparecido yo… -Ella le interrumpe.

-Tranquila, ___. Debería pedirte perdón yo. No debí salir con él. –Se sonríen mutuamente. -¿Amigas? –Dice abriéndole los brazos para que le abrace.

-Amigas. –Susurra ella mientras se abrazan.

Bien, tal vez las cosas no iban del todo bien, pero algunas de ellas sí.

No todas las cosas tienen por qué ir bien, pero, solamente espero que algún día todo vaya mejor.

Espero.

*******

AHHHHHHHHHHHH QUE BONITA LA VIDA.
Ya he acabado la novela. *Emoción* 
Bueno, solo la primera temporada.
Intentaré no enrollarme mucho, -cosa que creo que me será imposible, pero la intención es lo que cuenta-.
Sé que ha sido corto el epílogo pero no quería hacerlo más largo.
Empecé escribiendo esta novela hará algo menos de un año -empecé en diciembre o antes, idk- y la termino un año después. Wow. Empecé a escribir esta novela queriendo que fuera diferente a las demás. 
Con esta novela he aprendido a que escribir es algo que me encanta -ya lo sabía, pero más aún  ahora- y que también es algo que seguiré haciendo hasta que no tenga apoyo.
Comencé esta novela sin tener casi nada de apoyo, solamente algunas de las seguidoras que antes también me acompañaron en mis otras novelas, y wow. Es increíble.
Todavía recuerdo el verano 2013, donde empecé a escribir mis otras novelas. La primera se me queda tan lejana... hay veces que la leo y empiezo a reír de lo raro que escribía.
Parece que han pasado años desde que comencé esta novela a subirla y solamente han pasado cinco meses o algo así. He estado con vosotros desde hace cinco meses. Cinco meses en los que me habéis estado apoyando. Es increíble. 
Muchísimas gracias por haber estado siempre ahí.
Nos vemos pronto.
-m.

jueves, 6 de noviembre de 2014

CAPÍTULO 30

EN ANTERIORES CAPÍTULOS…
¿Y sabes qué? Cuándo siento la soledad, cómo si de un truco de magia se tratase, ella me llama, sabiendo que no estoy solo y que tengo gente que me quiere. Eso nunca había pasado. Así que por favor te lo pido. Aléjate de ella, de mí...; de nosotros. No quiero verte nunca más. Ahora sé la clase de persona que eres.
-Silvia: No puedes estar diciendo esto -Dice con lágrimas en los ojos.
 -David: Ya no me creo tus lágrimas -Cojo aire- Ni tus mentiras.

CAPÍTULO 30 – ‘’Solamente una pesadilla’’

Despierto rápidamente y siento lágrimas por mis mejillas. Suspiro agitadamente y trato de calmarme. ___ se empieza a mover y me mira.
-___: ¿Estás bien? -Dice acercándose a mí. Asiento e intento sonreír -Solamente era una pesadilla. ¿Si? -Sonríe mientras me acaricia la mejilla -Volvamos a dormir -Dice yéndose hacia su cama. Me tumbo y miro al techo.
-David: ¿___? ¿Estás despierta? -Digo unos minutos después.
-___: Sí -Responde dándose la vuelta para mirarme. Giro la cabeza y la miro. Esta me sonríe de forma confortadora y imito su gesto -Dime. ¿Qué quieres?
-David: Qué... si bueno... no sé -Respondo y esta ríe. Se levanta de su cama y se sienta a mi lado; en mi cama.
-___: ¿Qué pesadilla has tenido?
-David: Es mejor... es mejor que no la sepas -Suspiro -Ha sido realmente espantosa.
-___: Está bien.
-David: ¿Estás enfadada?
-___: No. Solamente... -suspira- no sé. Parece que no confíes en mí.
-David: Sí confío. Sólo qué... -respiro- Nada. Mejor déjalo. Volvamos a dormir, ¿sí?
-___: Está bien. –Dice haciendo una pequeña sonrisa. Vuelve a su cama y me vuelvo a dormir, sabiendo que era solo una pesadilla.
Solamente una pesadilla.
*Volviendo a casa*

-___: Se me ha hecho muy corto. –Dice mientras coloca la cabeza en la ventana, mirando cómo las gotas de agua caen por ella.
-David: A mí también. –Sonrío. –Tendremos que repetir, ¿no?
-___: Me gustaría. –Se encoje de hombros.  –David. –La miro por unos segundos y luego vuelvo la mirada a la carretera.
-David: Dime.
-___: ¿Te acuerdas de mi padre? –Suspira. Asiento con el ceño fruncido.
-David: Bueno, no lo he conocido, ¿por qué?
-___: Cuándo fuimos a mi antigua casa, en Granada… -para y coge aire. –cogí un diario que bueno, era mío. –Asiento y la miro. –Ahí ponía que mi padre, bueno… yo nací en Londres, exactamente donde está ahora mismo mi padre viviendo. O bueno, por aquél entonces estaba viviendo ahí.
-David: ¿Y a dónde quieres llegar con todo esto?
-___: Necesito que me ayudes a encontrarlo. No puedo vivir sin familia. –Cierro los ojos fuertemente un segundo y luego vuelvo a mirar a la carretera. Me quedo unos minutos callado, pensando. Pongo mi mano derecha en su rodilla izquierda.
-David: No sé cómo, pero te ayudaré. –Le sonrío.
-___: Gracias de verdad, David.

[…]

-David: Supongo qué… se acabó. –Sonrío tristemente en cuanto aparco el coche en frente de su casa.
-___: Me temo que sí. –Me da la razón.
-David: ¿A partir de ahora… qué pasará?
-___: ¿Cómo que qué pasará? Somos amigos, ¿no? –Asiento mirando por la ventanilla, mientras ella tiene mi mirada en mí.
-David: ¿Sabes el problema? –Frunce el ceño. –Que yo no puedo estar más contigo sin querer besarte. Quiero volver hacía atrás. Ojala no haberme enamorado.
-___: ¿Te gustaría no haberme conocido? –Pregunta para romper el silencio.
-David: Por una parte sí y por otra no. Me haces el chico más feliz del mundo, porque eres divertida. Te esfuerzas en recordar cosas, y no lo haces por ti, ni por tu madre. Sé que lo haces por mí porque eres una buena persona. ¿Sabes? Eres la mejor persona que he conocido en toda mi vida. Te esfuerzas en hacer feliz a la gente, y cuándo no lo consigues, te sientes mal. Si no lo consigues, ¿Qué pasa luego? Lo sigues intentando. No te rindes y no te rendirás. Yo sé que continuarás siendo así. Y me encanta que seas así, porque pones a otras personas antes que a ti, cuándo nunca había conocido a alguien que fuese así. A veces es mejor ponerte antes a ti que a otras personas, pero…  tú igualmente pones a las demás. –río tristemente- Y joder, te amo. Es que, nunca me había parado a pensar todas tus cosas buenas. Bueno, tal vez un par de veces sí. –Rectifico y ella ríe mientras se seca las lágrimas. -¿No tienes nada que decir? –Pregunto unos minutos después cuando su llanto ya ha parado. Ella respira agitadamente y cierra los ojos fuertemente. Se gira hacía mí y yo la miro. Se acerca lentamente a mí y pone su mano en mi nuca. –No tienes que hacerlo si no… -Me callo en cuanto siento sus labios en los míos. Pongo mis manos en su cintura, atrayéndola hacía mí. Es un poco incómodo. Ríe en mis labios en cuanto ve lo incómodo que es. La cojo y la siento en mi regazo sin dejar de besarnos.

Había olvidado cómo se sentían sus labios sobre los míos.
Había olvidado que sus labios son una droga para mí.

-David: Esto no está bien. –Digo en cuanto nos separamos. Junto nuestras frentes y esta ríe mientras se muerde el labio.
-___: No está nada bien. –Dice y sonríe mordiéndose el labio de nuevo.
-David: No te muerdas el labio. –Esta frunce el ceño divertida.
-___: ¿Y eso por qué?
-David: Porque me haces enamorarme más.

[…]

-David: Te quiero. –Susurro en cuanto ya se ha sentado en el asiento. Ella sonríe, pero no dice nada. Sé que está empezando a sentir algo, de hecho, tal vez me quiera un poco; pero prefiere no decir nada al respecto. Le miro y sonrío. Salimos del coche, cerramos las puertas y vamos al maletero a coger su maleta.
-___: ¿Entras? A Valeria le gustaría verte. –Dice apunto de abrir la puerta de casa.
-David: Claro, ahora voy. Ves entrando tú. Seguramente prefiere verte a ti antes que a mí. –Bromeo. Esta ríe y asiente mirando al suelo. Abre la puerta y pasa dentro de su casa, dejando un poco abierta la puerta. Sonrío y cierro el maletero, feliz.
Pudiendo decir, que tal vez, tenga una oportunidad con la mujer que me ha enamorado.

***

¡AHHHHH! Último capítulo ya de la temporada... vaya. ¿Quien me lo diría? 
Empecé a escribir esta novela hace un año exactamente -más o menos- ya que la empecé en invierno o así. La empecé a subir hace cinco meses. Me ha encantado escribir esta novela.
Parece una despedida pero no es así, para nada. Porque no os libraréis tan fácil de mí, pues aún falta el epílogo.
No me quiero alargar con los agradecimientos ni nada de eso, que ya me pondré sentimental en el epílogo, jajaja.
Si tenéis alguna duda no dudéis en preguntar.
Os quiero.
 PD: En wattpad he cambiado la portada, la modelo a partir de ahora será Perrie (Little Mix). Dentro de poco -cuándo la acabe- cambiaré la de aquí. Espero que os guste cómo la cambie.
Besos.